EL MEXICO QUE NO DESEO…ESTIMULOS PERVERSOS

13/febrero/2013 Por Rafael Catalán Valdés

 Nueva Publicación

PERMITANME DECIRLES QUE  ESTOY, AL MISMO TIEMPO,  OPTIMISTA,  Y  PESIMISTA  POR  MI  PAIS.

ME EXPLICO:  DIERA LA IMPRESION DE  QUE  EN MEXICO ESTAMOS CAMINANDO POR LA SENDA CORRECTA CON LA NUEVA ADMINISTRACION FEDERAL, PERO, TAMBIEN, SENTADOS  SOBRE UN VOLCAN…  NO DESDE EL PUNTO DE VISTA GEOLOGICO  –  SOMOS UN PAÍS DE VOLCANES  –  SINO  SOCIAL Y POLITICAMENTE HABLANDO.

Desde hace dos meses y medio,  a partir de la toma de posesión del Lic. Enrique Peña Nieto,  hemos observado  una campaña mediática yo diría  que eficaz desde el punto de vista de crear un ambiente de optimismo acerca de nuestro futuro.  Incluye una ya larga lista de actividades, de eventos, de discursos, de conferencias de prensa, de actividad legislativa,  el Compromiso por México,  la reforma educativa,  las anunciadas iniciativas de una reforma energética,   de reforma fiscal,  el anuncio de nuevas estrategias  para disminuir la violencia y  la sangre derramada en la lucha contra el narcotráfico,  y, además, el haber eliminado  el tema de la Guerra  contra el Narcotráfico del discurso presidencial un dia si y otro tambien.

Al hablar con amigos, con colegas, con familiares, es  frecuente escuchar  una  pregunta: “¿ Como la vés con Peña Nieto ?  “Va bien  ¿no?”  “Se nota que estos si tienen oficio, y que conocen el arte-ciencia de la política”… Y, claro,  contesto:  “Así parece, pero es muy pronto para emitir una opinión.  Estamos en el periodo de plena Luna de Miel… Y, además, sin necesidad de hacer muchas cuentas, de los noventa y tantos puntos del Compromiso por México,  el dinero del que dispone el Gobierno Federal   como que no va a alcanzar”.  En otras palabras, como dicen en mi tierra,   “está  muy ojona para paloma”, ¿o no?”

Y no es que sea yo un pesimista empedernido, como esos politólogos que tan de moda están en estos tiempos,  que a todo le ponen peros y que consideran que su razón de vivir es criticar todo,  ser  escépticos ante todo.  No.  Lo que pasa es que estamos, como pueblo, tan desconfiados de los políticos,  hemos sido tantas veces engañados,  hemos sufrido tantas decepciones con gobiernos federales, estatales o municipales  que ya ni en la paz de los sepulcros creemos.

El México que yo deseo es un México  en que se  viva en paz,  con seguridad, con tranquilidad, sin miedo a los secuestros  y extorsiones,   en el cual se pueda transitar con toda confianza por cualquier carretera del país;  en el cual  se pueda confiar  en que la patrulla que está en la esquina, o en la carretera, nos va a ayudar…nos va a brindar protección. Y así era el México en que yo nací, en el cual crecí, y en el cual vivia y veia nacer a mis hijos,  SIN MIEDO.  ¡QUIERO VIVIR EN MEXICO  SIN MIEDO!

El México que yo deseo es un México en que impere el Estado de Derecho,  sin corrupción y sin impunidad;  en el cual los policias, los agentes del Ministerio Público, los Jueces,  impartan justicia sin venderse al mejor postor.  Y en el cual  la sociedad, el pueblo todo, recupere, o adquiera,  los valores cívicos para vivir en armonía,  sin que ofrezcan los sobornos y las “mordidas”  que son parte indispensable para que exista la corrupción.

El México que yo deseo es un México en crecimiento,  en el cual  el sector privado invierta para crear riqueza y empleos bien remunerados, y en el cual  los gobiernos, de los tres niveles,   promuevan  las condiciones sociales  y económicas  requeridas para lograr dicho crecimiento.  Gobiernos que permitan hacer un país predecible a corto, mediano y largo plazo. Gobiernos que impidan el contrabando, que impidan la venta de productos piratas,  que cobren impuestos justos  y progresivos; que se olviden de las famosas miscelaneas fiscales que cambiaban los impuestos cada año.  Que impidan que las grandes empresas  – aquellas que pueden pagar  a despachos de contadores  y abogados especializados en lograr que dichas  empresas  casi no paguen impuestos.  Anoche fuí invitado a una conferencia impartida por el Lic. Jesús Silva Herzog  Flores  –  si, el mismo que fue Secretario de Hacienda , Secretario de Turismo,  Embajador en España y en los Estados Unidos  – y le escuché comentar, con información dura y comprobable,  que un ciudadano que tenga ingresos  anuales de trescientos mil pesos paga  en impuestos ¡ lo mismo que paga Carlos Slim ! La reforma integral hacendaria no se limita al “No subirán el IVA”  ni al  “No habrá IVA en alimentos y medicinas”,  que son los mantras predilectos de los partidos de izquierda.  No. La reforma hacendaria es mucho mas que estos dos temas. Atrevámonos a discutir a fondo este  tema, fundamental, y veamos, mediante el uso del debate  respetuoso e informado, no solo entre los partidos políticos, sino tambien entre la población, hasta donde podemos avanzar en él.

El México que yo deseo  deberá tener gobiernos que acaben con los grandes monopolios, ya sea paraestatales o privados, que son un verdadero lastre para nuestro desarrollo económico.  Que acaben con los poderosos sindicatos de Petroleos Mexicanos,  de la Comisión Federal de Electricidad,   de la educación,  verdaderos refugios de ladrones y de sinverguenzas.

El México que yo deseo es un México que  no viva atrapado por su historia, por sus mitos y por sus tabúes.  Si…Ya lo se…”En el petroleo ni un paso atrás”.  Si, ya lo sé:  “El petroleo no se privatizará”  Estas frases son los mantras preferidos por quienes se oponen a la modernización de la industria petrolera,  que no privatización,  mientras contemplamos impotentes como en los pozos petroleros se quema, dia y noche, el gas que viene asociado con el petroleo, por no poder almacenarlo ni transportarlo por que Pemex  no tiene dinero. Mientras vemos que no podemos perforar en aguas profundas, por el costo y la falta de tecnología.  Mientras vemos que no podemos aprovechar el “shale gas” por las mismas razones.

Esto, respetados lectores, es tan solo una parte del México que este editor desea, a corto, mediano y largo plazo. En futuros artículos la lista aumentará.

Ahora: ¿Por que digo en el encabezado que estoy pesimista y que pareciera que estamos sentados en un volcán?

Permítanme explicarme, y entrar ahora al tema de estímulos perversos:(*)

En Guerrero, varias comunidades desesperadas por la inseguridad, se sublevan. No es un asunto totalmente nuevo.  La CRAC., Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias,  nacío hace 17 años.  Tienen un uniforme,  no se cubren el rostro, y sus detenidos son llevados a la Casa de Justicia.  En enero de este año, por el mismo motivo, la inseguridad, surge la UPOEG  (Unión de Pueglos y Organizaciones del Estado de Guerrero). Se trata de una organización de autodefensa  de las peticiones vecinales.  En oposición a los métodos de la CRAC,  operan encapuchados o embozados,  instalan retenes y detienen vehículos.  Ambas organizaciones están armadas y no solo suplantan la autoridad, la retan al impedirle entrar a las zonas controladas. Las dos agrupaciones se enfrentan,  la lucha por el poder no hace excepciones. Pero, a pesar de las diferencias,  que no son menores, el fenómeno social que está detrás es el mismo:  La pérdida de confianza  en las autoridades y la idea de hacerse justicia por propia mano.

La UPOEG   “detiene”, secuestra para decirlo sin eufemismos, a 54 personas imputadas por ellos de diferentes delitos.  El presidente municipal, el gobernador  y finalmente las autoridades federales negocian otorgar un carácter semioficial  a estas policias  autoerigidas. El gobernador les entrega uniformes.  El margen de maniobra de las autoridades es muy estrecho.  Se busca evitar la violencia pero, en el largo plazo, se lanza un estímulo perverso a la suplantación de la autoridad.  La UPOEG exhibe a sus  detenidos en Ayutla antes de entregarlos a la Procuraduría estatal.

Por otra parte, en el Distrito Federal,  la Asamblea Legislativa  modifica la ley para liberar a los individuos que, ante los ojos de toda la  República, cometieron actos vandálicos el dia primero de diciembre.  Otro estímulo perverso,  ¿como extrañarse de que estudiantes del CCH de la UNAM,  molestos por una reforma académica (inglés y deporte entre otros),  tomen la vía violenta?  El final de la historia es el esperado,  una vez más las autoridades  -controladas desde hace décadas por las minorías violentas  –  ofrecen retirar los cargos de ley para así recuperar las instalaciones  y salir de la extorsión.  Hay mas antecedentes:  hace pocos meses estudiantes jóvenes  violentos, de la Universidad de la Ciudad de México,  siguieron la misma estrategia:  extorsionar a las autoridades. Para ellos la mecánica es exitosa, ya la vemos con naturalidad.

Como si fuera poco, en Guerrero de nuevo, en Acapulco, se da una violación de seis españolas. Las autoridades admiten que no hay policia asignada a una de las areas de mayor potencial de crecimiento del puerto.  La violencia generalizada, la ausencia de Estado, son evidentes, pero ¿que actitud debe tomar la autoridad autoridad, negociar o ir a la raiz? Terminar  con la impunidad por debilidad estatal  la cual genera violencia, que vuelve a generar impunidad.  Romper en definitiva el circulo vicioso.

En contraste, en Morelos,  Graco Ramirez logra un acuerdo que debe haber sido muy dificil de obtener: Se crea un mando único de la policia. Los presidentes municipales lo acompañan. No es una entidad facil, pero lo consiguío. Da un paso ejemplar ante la dispersión y falta de profesionalismo de los múltiples cuerpos  policiacos que hay en el país. Encara la extorsión interna, madre de la impunidad. Horas despues atentan contra su Procurador.  Las FARC, en Colombia defienden su derecho al secuestro por causas que ellos definen. En México, en los hechos, lo estamos admitiendo. Las detenciones comunitarias son secuestros.  Se entiende la desesperación de las comunidades, pero, ¿negociar es la vía correcta o simplemente se fomenta una cultura de justicia por su propia mano?

Estamos sobre un volcán. La cultura de la legalidad se está construyendo con lentitud, quizás precisamente por los estímulos perversos.

El IFE y el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM nos dieron un corte de caja en el 2011.  Alrededor  del 40% de la población aceptó que  lo grave es ser sorprendido, no el violar la ley.  Un 20% opina que se puede desobedecer la ley si esta es injusta.  Un 42% defiende que ante un asesino no perseguido por la autoridad la comunidad tiene derecho de tomar  en sus manos el castigo.

Desobedecer al gobierno y hacerse justicia por propia mano siguen siendo parte de nuestra cultura cívica.

Con la inseguridad generalizada la pradera está muy seca.

¿Que señales deben dar las autoridades? ¿ Negociar y salir del apuro como se pueda, o dar una señal unificada a favor del Estado de Derecho?

Los negociadores perjudican a los severos. Los severos deben ser eficaces ante la impunidad original.

A la larga, el dilema es claro.

Hasta aquí por hoy. Saludos respetuosos.

(*)  Federico Reyes Heroles.- Artículo periodístico publicado en el diario Reforma. 12 de febrero de 2013. Pag. 13

 

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