LAS ESTRUCTURAS POLÍTICAS, 1940-1970 (2)

30/octubre/2017 Por Rafael Catalán Valdés

Nuevo-18

La  estructuración política que había dado Cárdenas al sistema político  se mantuvo casi intacta  en este periodo, salvo ligeras modificaciones.  Uno de los cambios mas importantes tuvo lugar  inmediatamente después de que el general Manuel  Avila Camacho asumió el poder: La disolución del sector militar, que junto con el campesino, el obrero y el popular formaba el Partido de la Revolución Mexicana (PRM). A los miembros del ejército que desearan continuar participando en las actividades del partido se les señaló que podrían hacerlo, poro no como parte  de una corporación, sino como individuos y dentro del sector popular. La posibilidad de una nueva  revuelta militar había concluido entonces, y la disciplina que el partido había pretendido imponer a la actuación política del ejército incorporándole a su estructura era ya innecesaria. En el decreto aparecido en el Diario Oficial el 4 de diciembre de 1945, el Presidente señaló que la participación directa del ejército en la actividad de los partidos “pone en peligro la necesaria cohesión de  los militares”,  por lo tanto éstos debían  permanecer ajenos a ella. A partir de entonces, el poder político  del ejército disminuyó notablemente ( aunque sin llegar a desaparecer )  en favor del poder ejecutivo y del partido oficial.

Una segunda modificación sustantiva en el partido en el poder tuvo lugar en 1946,  cuando el PRM  dejó de existir para convertirse en el PRI. En este cambio  el partido no modificó mucho su estructura básica,  pero si abandonó definitivamente la meta que se había propuesto en 1938:  la  creación de una democracia de los trabajadores. Siguiendo las instrucciones de Alemán, se hizo definitivamente de lado la retórica de la lucha de clases para sustituirla por una en que el tema dominante fue el de colaboración entre las mismas. Esta colaboración se presentó  no como un fín sino como un medio para conseguir un crecimiento económico acelerado dentro de un marco capitalista, un capitalismo mixto que, se dijo,  terminaría  por beneficiar a todas las clases.  Tres años antes, y como preámbulo  a esta transformación, se había creado ya la Confederación Nacional  de Organizaciones  Populares (CNOP)  para coordinar las acciones del Sector Popular, que hasta entonces lo había formado la burocracia estatal pero que cada vez se hacía mas complejo.  Pronto la CNOP habría de ocupar las posiciones clave dentro del partido, y poco a poco como representante de las demandas de los “grupos medios” logró que más y más  se diera  prioridad a sus demandas  sobre las  de los sectores  campesino y obrero. Sin abandonar la estructura sectorial  se volvió a una práctica anterior a 1938, que consistía en seleccionar a  los candidatos del partido  según criterios regionales. Aparentemente esto se hizo para debilitar la posición del sector obrero, pero ante el descontento  que tal medida creo entre sus lideres se volvió en 1950 al sistema anterior.

Formalmente,  el proceso político del México contemporáneo se desarrolló dentro del marco liberal de la constitución de 1917, la cual sufrió numerosas modificaciones, pero no sustantivas.  Se trató, pues,  de un sistema democrático  de sufragio universal, republicano y federal, en que se delegaba una enorme autoridad en el Presidente. Pero la realidad se desligó en más de un aspecto del  marco formal. El pluralismo político que precedió en  Europa y en Estados Unidos  a la creación de las instituciones liberales no surgió  aquí  en 1940  ni se le permitió  surgir después. El resultado fue que las estructuras republicanas  y federales  mantuvieron una existencia precaria. Se conservaron debido a su gran  poder legitimador,  pero desprovistas de gran parte de su contenido.

La CNC  siguió  siendo la mayor agrupación campesina  y base central del partido oficial.  Solo en  los años sesenta surgió una nueva organización  que fuera del control de Partido pretendió organizar a algunos  sectores rurales:  La Confederación  Campesina Independiente  ( CCI ).  Tras varios choques con el gobierno,  la nueva organización  se dividió y el grupo mayoritario decidió incorporarse al   partido oficial aunque manteniendo su identidad nominal. Este proceso de incorporación no era nuevo,  pues igual había ocurrido con las ligas campesinas  de los años treinta.  La independencia campesina  no resultaba funcional para el tipo de sistema político  imperante.  La (UGOCM) fue la tercera de las organizaciones campesinas y cuyo  centro de acción estuvo en el norte.

El sector obrero,  por su parte,  nunca logró  el grado de unidad  institucional  que mostró el campesino.  Siempre  hubo varios grupos,  pero la CTM mantuvo su carácter  dominante con dos y medio  millones de afiliados, según sus propias estimaciones. Al concluir el régimen de Lázaro Cárdenas,  Lombardo Toledano intentó  usar a esta central como base para la formación de un partido independiente, pero Avila Camacho se lo impidió.   Lombardo Toledano terminó por ser  expulsado mientras la CTM permaneció  dentro del partido oficial :  hacía ya tiempo que el movimiento había ya perdido su independencia. La CTM abandonó entonces el lema  heredero del cardenismo: “Por una sociedad sin clases”  y lo sustituyó por uno más ambiguo pero que justificaba  su colaboración  plena con el capital: ” por la emancipación de México”. Los líderes obreros que, con el favor  de las  ocuparon los puestos directivos tras la caída de Lombardo, no  variaron ya esta línea política.  A diferencia  de la CNC, en donde al término de cada periodo presidencial las nuevas autoridades pudieron imponer a los líderes que consideraron mas adecuados, la CTM conservó sus mismos cuadros, con la que mostró una autoridad relativa mayor.

A principios de los años cincuenta el gobierno favoreció  la formación de la Confederación  Regional de Obreros y  Campesinos (CROC ) pues en cierta medida la existencia de esta organización  podía aumentar el poder de las autoridades centrales   frente a la CTM, pero pasado el impacto  inicial, la CTM se impuso y la CROC nunca llegó a tener la fuerza suficiente  para servir de contrapeso a la influencia de aquélla. En 1957 se inició un proceso centralizador  del movimiento obrero ´bajo la iniciativa de la CTM,  que junto con sus antiguos rivales, la CROM y la CGT, más algunos sindicatos independientes como los ferrocarrileros y los mineros, constituyeron una superfederación  El bloque,  el ( Bloque de Unidad  Obrera BUO) . Se llegó a pensar de nuevo  que este  era el primer  paso en la creación  de una central obrera única, pero no fue así.  Ya los intereses creados  y, posiblemente,  los mismos  dirigentes  tampoco consideraron  conveniente dar tanta fuerza  a una central.  En 1960 se creó, con el beneplácito del Presidente, la Confederación  Nacional  de Trabajadores de México (CNTM ), que fue otra liga de sindicatos  y rival  del   BUO .  La  CNTM se formó con el Sindicato Mexicano  de Electricistas (SME,)  la Confederación Regional de Obreros y Campesinos  (CROC)  La Federación Nacional Cañera (FNC), la  Federación Revolucionaria de Obreros  Textiles (FROT)   y otros  sindicatos menores y otros más, pero siempre dentro de las filas dl PRI. Esta central no  llegó  a acumular   la fuerza necesaria  para poner en  duda la posición dominante de la CTM, pero quizás sirvió a los intereses  centralizadores   del ejecutivo, porque  impidió que la directiva  del  movimiento  obrero quedara acaparada totalmente por un solo grupo, con lo que, con lo que hubiera adquirido  una fuerza inconveniente para las autoridades

Hasta aquí por hoy, respetables  lectores de este  trabajo.  Les mando un saludo afectuoso.

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