DEL CAOS DE AQUEL AÑO

13/febrero/2018 Por Rafael Catalán Valdés

En la mitología cultural,  1915 es un año axial.  En 1915, ensayo publicado en 1927, Manuel Gómez Morín lo fija:

Y en el año de 1915, cuando más seguro parecía el fracaso revolucionario, cuando con mayor estrépito se manifestaban los mas penosos  y ocultos defectos mexicanos y los hombres de la revolución vacilaban  y perdían la fe, cuando la lucha parecía estar inspirada nomás por bajos apetitos personales ,  empezó a señalarse una nueva inspiración.

El problema agrario tan hondo y tan propio, surgió entonces con un programa mínimo definido ya , para ser el tema central de la Revolución. El problema obrero fue formalmente inscrito, también, en la bandera revolucionaria. Nació el propósito de reivindicar todo lo que pudiera pertenecernos.  El petróleo y la canción, la nacionalidad y las ruinas. Y en un movimiento expansivo de vitalidad, reconocimos la sustantiva unidad Ibero Americana, extendiendo hasta Magallanes el anhelo…  del caos de aquel año nació la revolución. Del caos de aquel año nació un nuevo México, una idea nueva de México  y un nuevo valor  de la inteligencia en la vida.

Quienes no vivieron en ese año de México, apenas podrán comprender  algunas cosas . Vasconcelos y Alfonso Reyes  sufren todavía  la falta de esa experiencia.

Lo mitológico se ha establecido con el apoyo de los hechos :  En 1915, Azuela publica Los de Abajo  como folletón;  en 1915, un volumen de reflexiones  de Martín Luis Guzmán La  Querella de México, con un implacable inicial:  “Padecemos penuria del espíritu”;  En  1915  Antonio Caso dicta un curso de estética  en la Escuela de Alto Estudios   y  un ciclo en la Universidad Popular  que editará provisionalmente en 1916  (La existencia como economía,  como desinterés  y como caridad.  A los cursos asisten los poetas  González Martínez,  López Velarde,  el pintor Saturnino Herrán y un grupo  brillante de jóvenes que serán conocidos como los “Siete Sabios”,  decidido a encontrar una  explicación de los acontecimientos y de su propia agitación interior.

Otros acontecimientos a contracorriente. En diciembre de 1914, al ocupar la capital los ejércitos campesinos de Villa y Zapata, la revolución popular  conoce su punta mas alto. La vieja oligarquía  está en retirada y la nueva burguesía aún no afirma su dominio.  En pocas semanas la situación va cambiando drásticamente.  El 5 de enero de 1915  el ejército constitucionalista recupera Puebla,  el 6 de enero se emite la ley carrancista de reforma agraria,  que reconoce  el derecho de los pueblos a la dotación de tierras y dispone la devolución de todo lo arrebatado en contravención a la ley juarista de 1856. A fines de enero, Obregón  recupera la capital  y se enfrenta con energía al encarecimiento  y la escasez de víveres.

El 17 de febrero se firma en Veracruz  un pacto entre el constitucionalismo y los sindicatos  de la Casa del Obrero Mundial. El gobierno de Venustiano Carranza reitera las promesas de mejoras y organizan los ” Batallones Rojos” de obreros. El 6 de abril se inicia en Celaya la primera de las grandes batallas que se epilogarán , a fines de año, con la derrota irremisible de la División del Norte. Obregón  abandona y vuelve a recuperar la capital.

1915 es una fecha legendaria y un año límite:  culmina la etapa mas desastrosa  de la crisis monetaria y financiera, esa “caída  vertiginosa”  de la economía nacional iniciada en 1910;  da comienzo el reflujo de las masas ;  el carrancismo  se afianza en lo militar  y en lo político.

Hasta aquí por hoy estimados lectores.  En próximo artículo veremos  La Generación del 15.  Cuídense mucho.

Escribe un comentario

Subscribe without commenting

RSS Feed