Carta de Abrahan Lincoln

08/agosto/2016 Por Rafael Catalán Valdés

 

Estimados Lectores: Les comparto una presentación que lleva por titulo “Carta de Abrahan Lincoln”. Es la carta que le escribió a un Profesor de su hijo, tiene grandes pensamientos y reflexiones de la vida. Espero sea del agrado de ustedes y que la disfruten mucho.

Saludos!

La Exposición de Pissarro

15/febrero/2016 Por Rafael Catalán Valdés

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Estimados Lectores: Les comparto una presentación con bellas imágenes de obras de arte con excelente calidad, titulada “La Exposición de Pissarro”.

La exposición Pissarro que en el verano pasado ha presentado el Museo Thyssen de Madrid es la primera retrospectiva del artista impresionista en España y está centrada en el paisaje, tanto rural como urbano, el género dominante en la producción de Pissarro. Se exhiben un total de 79 cuadros. Espero sea del agrado de ustedes y que la disfruten mucho.

Saludos!

En Paz

08/febrero/2016 Por Rafael Catalán Valdés

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Estimados Lectores: Les comparto una presentación de imágenes de power point titulada “En Paz” una bella poesía del celebre poeta y prosista mexicano, Amado Nervo, acompañadas con significativas imagenes mostrando la  belleza de paisajes naturales. Espero sea del agrado de ustedes y que la disfruten mucho.

Saludos!

El Emperador Maximiliano de México antes de ser fusilado

20/diciembre/2015 Por Rafael Catalán Valdés

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En la sección de pintura europea del siglo XIX del Museo Hermitage en San Petersburgo, Rusia. Se puede observar un enorme óleo sobre tela de dos por tres metros, es una obra de arte sobre Maximiliano. Un cuadro interesantísimo, de gran realismo, que captura el dramatismo de los últimos minutos de la vida del príncipe de la casa de los Habsburgo.

Pintado por Jean-Paul Laurens, la obra se titula “El Emperador Maximiliano de México antes de ser fusilado”. En el cuadro aparece el gobernante europeo, alto, de tez muy blanca, casi transparente, de cabello rubio, corto, con profundas entradas, pero con una barba muy larga, partida en dos a la usanza de la época, de color casi pelirrojo. Es muy temprano por la mañana. La luz del 19 de junio de 1867 entra por la puerta donde se encuentra un charro mexicano con un documento que seguramente es la orden de fusilamiento del presidente Juárez. Viene por Maximiliano para llevarlo al Cerro de las Campanas. Atrás del charro se alcanza a ver un soldado de la República. El emperador se encuentra con dos personas. A su izquierda, un hombre está arrodillado como pidiéndole perdón. A su derecha está un sacerdote que se tapa la cara en señal de vergüenza y desconsuelo. Maximiliano tiene su brazo puesto en el hombro del clérigo como para tranquilizarlo, cuando debía ser al revés. Es, seguramente, el padre Soria, confesor del emperador.
Me quedé como hipnotizado viendo esta obra por varios minutos. Su realismo me resultó apabullante. Yo no tenía idea de la existencia de este cuadro, mucho menos que me la encontraría en la lejana Rusia. Sabía, eso sí, que la ejecución de Maximiliano había cimbrado a Europa y que varios artistas habían tratado de capturar el trágico desenlace del segundo imperio mexicano. Pero no había oído de la genial obra de Jean-Paul Laurens.
Cautivado por el cuadro, me puse a investigar. Encontré que Laurens había sido uno de los artistas paradigmáticos de la pintura francesa del siglo XIX. Era anticlerical y republicano. “Sus obras a menudo trataban sobre temas religiosos e históricos a través de los cuales buscó mandar un mensaje de oposición a la opresión monárquica y clerical”. En su momento se le consideró como un gran maestro, pero los historiadores del arte lo consideraron como formal y didáctico. Puedo entender por qué y, en lo personal, no me parece un problema. Al revés. En la pintura de Maximiliano, su rostro, por ejemplo, es de un realismo desgarrador. En la blanquísima piel de su sien izquierda se observa cómo le salta una vena. El austriaco tiene los ojos semicerrados como pidiéndole fortaleza a su confesor. Muy cerca, en la puerta, los observa el charro que lo llevará al paredón con un rostro moreno adusto, clásico de un mestizo mexicano. La composición es perfecta.
No me hubiera sorprendido el haberme encontrado esta pintura en París o Viena. Al fin y al cabo Maximiliano llegó a México gracias a los franceses y venía de la casa de los Austria. Pero sí me sorprendió verla en un lugar tan lejano como San Petersburgo. ¿Cómo llegó ahí?

En el museo del Hermitage, la ficha del cuadro decía que antes había pertenecido a la colección de S.M. Tretyakov de Moscú. Una vez más me puse a investigar. Resulta que Sergei (Sergio) y su hermano Pavel (Pablo) fueron “dos de los grandes coleccionistas de pinturas en la historia de Rusia” durante la segunda mitad del siglo XIX. Se especializaron en artistas rusos como Alexei Bogolyubov, Vasily Vereshchagin, Ivan Kramskoi, Arkhip Kuindzhi y europeos como Jacques-Louis David, Gustave Courbet, Theodore Rousseau, Anton Mauve, Baldomero Galofre Jiménez y el propio Jean-Paul Laurens. Vivían en Moscú donde el nombre Tretyakov se convirtió en “sinónimo de las artes finas de Rusia”. El Hermitage adquirió el cuadro sobre Maximiliano en 1948 de acuerdo a la ficha del museo. Eran los años de la Unión Soviética. No encontré en mis investigaciones quién era el dueño de la pintura de Laurens en ese momento.

“El Emperador Maximiliano de México antes de ser fusilado” son de esas gratísimas sorpresas que uno se encuentra al visitar un museo de forma virtual, gracias a la tecnología y al internet sin las prisas de la cotidianidad. Si algún día se encuentran sitios que permitan recorridos virtuales, les recomiendo hacer uso de ellos y visitarlos.

Emperador Maximiliano

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