La diferencia que hace la diferencia

16/enero/2014 Por Webmaster

Estimados Lectores: Les comparto una presentación de power point, en ella hacen mención del por que las naciones milenarias siguen hundidas en la pobreza y las nuevas naciones de menos de 200 años han logrado ser potencias mundiales. Espero sea del agrado de ustedes. Saludos! Ing. Rafael Catalán V.

Link de descarga: LaDiferencia

 

Allí no estaba Pemex

20/noviembre/2013 Por Rafael Catalán Valdés

Nuevo-18

CARLOS ARCE MACÍAS

Viaje al fondo de Pemex

COLABORADOR INVITADO

El helicóptero alzó el vuelo, a unos veinte metros de altura. Discurrió encima de unos carriles marcados en tierra y los siguió hasta llegar a la pista, desde donde aceleró y comenzó a elevarse sobre el aeropuerto de Ciudad del Carmen. Volábamos ya sobre las aguas del Golfo de México, en dirección a las plataformas petroleras de Pemex. Así comenzó mi viaje, hace algunos años, cuando tuve la oportunidad de conocer Cantarell, el yacimiento petrolero más rico de México.   La noche anterior habíamos pernoctado en la casa de visitas de la paraestatal en Ciudad del Carmen, ahí nos recibió el entonces subdirector de Pemex Exploración y Producción (PEP), y nos mostró una presentación sobre Cantarell y su explotación. Al día siguiente, muy de mañana, partimos al helipuerto.
Al cabo de menos de una hora de vuelo, empezamos a ver plataformas. Nos explicaron que se trataba de instalaciones de exploración. Pocas son propiedad de la paraestatal, la mayoría están contratadas a empresas internacionales. Ahí, solo encontramos algo de Pemex.
Poco tiempo después, el helicóptero aminoró su velocidad, justo cuando empezamos a ver las superestructuras que constituyen uno de los conjuntos, Akal. Se trata de un complejo petrolero conformado por varias plataformas interconectadas entre sí. Verdaderos gigantes que muestran sus tripas de acero, que suben y bajan y los circundan cual míticos laberintos. A distancia están los mecheros, en donde se quema el gas que se expele del campo petrolero. La instalación en la cual aterrizamos sí era de Pemex. Nos mostraron todo el conjunto y su centro de operación. ¡Fascinante!
Frente a nosotros se alzaba una estructura enorme que emitía un ruido ensordecedor, aún cuando estaba bastante lejos. Se trataba de la parte del proceso de extracción petrolera, encargada de generar presión en el yacimiento. Inyectaba más de un 1 millón de m3 al día de nitrógeno, para lograr que el aceite fluyera por los pozos. Compuesto de tres inmensas edificaciones, se trataba de un colosal complejo de origen español. Ahí no estaba Pemex.
Despegamos de la plataforma y, en pocos minutos, estábamos frente a un gigantesco buque petrolero, el Ta´kuntah, que orgulloso ostentaba el águila de la empresa petrolera nacional en su chimenea; ahí aterrizamos. Nos internamos en el navío para llegar por fin a cubierta, llamando nuestra atención, el hecho de que todos los marineros eran extranjeros. Recorrimos el enorme buque tanque con anclaje especial en la proa, lo cual le permite permanecer estable en un solo lugar, aún en las peores condiciones marinas. En realidad el barco, nos explicaron, era propiedad de un corporativo japonés, podía almacenar hasta 2 millones 400 mil barriles de petróleo y estaba rentado por 15 años, a razón de 1.5 millones de pesos diarios, por la empresa trasnacional. Ahí no estaba Pemex.
Del Ta´kuntah, volamos a Cayo Arcas. Ahí están las estaciones de carga de barcos petroleros. Nos mostraron cómo opera el llenado de las grandes embarcaciones, y la precisión de su medición. Obviamente esto no lo hace la petrolera mexicana, sino una empresa internacional, de prestigio mundial, encargada de garantizar la medición exacta de los barriles de petróleo que carga cada navío. Ahí tampoco está Pemex.
Llegó la hora de la comida y nos trasladamos a una enorme plataforma que resultó ser el hotel más cercano. Se trataba de una instalación inmensa, con cientos de camarotes, destinada a recibir a los centenares de trabajadores externos que prestan su servicio a las diferentes empresas privadas contratadas por Pemex. El hotel-plataforma estaba arrendado a una empresa noruega, la cual operaba íntegramente el albergue. Ahí, pues, no estaba Pemex.
Luego de la comida, el helicóptero que nos transportaba nos llevó a varias plataformas de exploración antes de girar rumbo a tierra. Comenzaba a atardecer. El calor tropical enfrentado desde un grueso uniforme amarillo, el peso de las botas industriales, el casco y los lentes, nos habían fatigado. El trayecto de regreso resultó reconfortante, con crepusculares vistas del Golfo de México. Antes de regresar al helipuerto, sobrevolamos el complejo productor de nitrógeno, instalado en la costa campechana. Se trata de un consorcio japonés, dedicado a la producción de éste elemento, vital para mantener la declinante producción petrolera de Cantarell. Ahí no se encontraba Pemex.
Aterrizamos sin novedad en el helipuerto que resguarda la flota de varias decenas de helicópteros, arrendada a una empresa americana, al igual que los múltiples lanchones de carga que circulan entre las plataformas marinas. Ninguna es de Pemex.
Conclusión de mi interesante viaje:   En el fondo, Pemex Exploración y Producción es un gigantesco administrador de contratos de servicio. En nuestro gran centro productor de petróleo todo el mundo participa: noruegos, singapurenses, japoneses, estadounidenses, entre otros. El grueso de la operación es internacional y privada, y la parte paraestatal mexicana es bastante limitada, por así decirlo: ¡inexistente!   Esa es la verdad, que no nos engañen.

EL MEXICO QUE NO DESEO…ESTIMULOS PERVERSOS

13/febrero/2013 Por Rafael Catalán Valdés

 Nueva Publicación

PERMITANME DECIRLES QUE  ESTOY, AL MISMO TIEMPO,  OPTIMISTA,  Y  PESIMISTA  POR  MI  PAIS.

ME EXPLICO:  DIERA LA IMPRESION DE  QUE  EN MEXICO ESTAMOS CAMINANDO POR LA SENDA CORRECTA CON LA NUEVA ADMINISTRACION FEDERAL, PERO, TAMBIEN, SENTADOS  SOBRE UN VOLCAN…  NO DESDE EL PUNTO DE VISTA GEOLOGICO  –  SOMOS UN PAÍS DE VOLCANES  –  SINO  SOCIAL Y POLITICAMENTE HABLANDO.

Desde hace dos meses y medio,  a partir de la toma de posesión del Lic. Enrique Peña Nieto,  hemos observado  una campaña mediática yo diría  que eficaz desde el punto de vista de crear un ambiente de optimismo acerca de nuestro futuro.  Incluye una ya larga lista de actividades, de eventos, de discursos, de conferencias de prensa, de actividad legislativa,  el Compromiso por México,  la reforma educativa,  las anunciadas iniciativas de una reforma energética,   de reforma fiscal,  el anuncio de nuevas estrategias  para disminuir la violencia y  la sangre derramada en la lucha contra el narcotráfico,  y, además, el haber eliminado  el tema de la Guerra  contra el Narcotráfico del discurso presidencial un dia si y otro tambien.

Al hablar con amigos, con colegas, con familiares, es  frecuente escuchar  una  pregunta: “¿ Como la vés con Peña Nieto ?  “Va bien  ¿no?”  “Se nota que estos si tienen oficio, y que conocen el arte-ciencia de la política”… Y, claro,  contesto:  “Así parece, pero es muy pronto para emitir una opinión.  Estamos en el periodo de plena Luna de Miel… Y, además, sin necesidad de hacer muchas cuentas, de los noventa y tantos puntos del Compromiso por México,  el dinero del que dispone el Gobierno Federal   como que no va a alcanzar”.  En otras palabras, como dicen en mi tierra,   “está  muy ojona para paloma”, ¿o no?”

Y no es que sea yo un pesimista empedernido, como esos politólogos que tan de moda están en estos tiempos,  que a todo le ponen peros y que consideran que su razón de vivir es criticar todo,  ser  escépticos ante todo.  No.  Lo que pasa es que estamos, como pueblo, tan desconfiados de los políticos,  hemos sido tantas veces engañados,  hemos sufrido tantas decepciones con gobiernos federales, estatales o municipales  que ya ni en la paz de los sepulcros creemos.

El México que yo deseo es un México  en que se  viva en paz,  con seguridad, con tranquilidad, sin miedo a los secuestros  y extorsiones,   en el cual se pueda transitar con toda confianza por cualquier carretera del país;  en el cual  se pueda confiar  en que la patrulla que está en la esquina, o en la carretera, nos va a ayudar…nos va a brindar protección. Y así era el México en que yo nací, en el cual crecí, y en el cual vivia y veia nacer a mis hijos,  SIN MIEDO.  ¡QUIERO VIVIR EN MEXICO  SIN MIEDO!

El México que yo deseo es un México en que impere el Estado de Derecho,  sin corrupción y sin impunidad;  en el cual los policias, los agentes del Ministerio Público, los Jueces,  impartan justicia sin venderse al mejor postor.  Y en el cual  la sociedad, el pueblo todo, recupere, o adquiera,  los valores cívicos para vivir en armonía,  sin que ofrezcan los sobornos y las “mordidas”  que son parte indispensable para que exista la corrupción.

El México que yo deseo es un México en crecimiento,  en el cual  el sector privado invierta para crear riqueza y empleos bien remunerados, y en el cual  los gobiernos, de los tres niveles,   promuevan  las condiciones sociales  y económicas  requeridas para lograr dicho crecimiento.  Gobiernos que permitan hacer un país predecible a corto, mediano y largo plazo. Gobiernos que impidan el contrabando, que impidan la venta de productos piratas,  que cobren impuestos justos  y progresivos; que se olviden de las famosas miscelaneas fiscales que cambiaban los impuestos cada año.  Que impidan que las grandes empresas  – aquellas que pueden pagar  a despachos de contadores  y abogados especializados en lograr que dichas  empresas  casi no paguen impuestos.  Anoche fuí invitado a una conferencia impartida por el Lic. Jesús Silva Herzog  Flores  –  si, el mismo que fue Secretario de Hacienda , Secretario de Turismo,  Embajador en España y en los Estados Unidos  – y le escuché comentar, con información dura y comprobable,  que un ciudadano que tenga ingresos  anuales de trescientos mil pesos paga  en impuestos ¡ lo mismo que paga Carlos Slim ! La reforma integral hacendaria no se limita al “No subirán el IVA”  ni al  “No habrá IVA en alimentos y medicinas”,  que son los mantras predilectos de los partidos de izquierda.  No. La reforma hacendaria es mucho mas que estos dos temas. Atrevámonos a discutir a fondo este  tema, fundamental, y veamos, mediante el uso del debate  respetuoso e informado, no solo entre los partidos políticos, sino tambien entre la población, hasta donde podemos avanzar en él.

El México que yo deseo  deberá tener gobiernos que acaben con los grandes monopolios, ya sea paraestatales o privados, que son un verdadero lastre para nuestro desarrollo económico.  Que acaben con los poderosos sindicatos de Petroleos Mexicanos,  de la Comisión Federal de Electricidad,   de la educación,  verdaderos refugios de ladrones y de sinverguenzas.

El México que yo deseo es un México que  no viva atrapado por su historia, por sus mitos y por sus tabúes.  Si…Ya lo se…”En el petroleo ni un paso atrás”.  Si, ya lo sé:  “El petroleo no se privatizará”  Estas frases son los mantras preferidos por quienes se oponen a la modernización de la industria petrolera,  que no privatización,  mientras contemplamos impotentes como en los pozos petroleros se quema, dia y noche, el gas que viene asociado con el petroleo, por no poder almacenarlo ni transportarlo por que Pemex  no tiene dinero. Mientras vemos que no podemos perforar en aguas profundas, por el costo y la falta de tecnología.  Mientras vemos que no podemos aprovechar el “shale gas” por las mismas razones.

Esto, respetados lectores, es tan solo una parte del México que este editor desea, a corto, mediano y largo plazo. En futuros artículos la lista aumentará.

Ahora: ¿Por que digo en el encabezado que estoy pesimista y que pareciera que estamos sentados en un volcán?

Permítanme explicarme, y entrar ahora al tema de estímulos perversos:(*)

En Guerrero, varias comunidades desesperadas por la inseguridad, se sublevan. No es un asunto totalmente nuevo.  La CRAC., Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias,  nacío hace 17 años.  Tienen un uniforme,  no se cubren el rostro, y sus detenidos son llevados a la Casa de Justicia.  En enero de este año, por el mismo motivo, la inseguridad, surge la UPOEG  (Unión de Pueglos y Organizaciones del Estado de Guerrero). Se trata de una organización de autodefensa  de las peticiones vecinales.  En oposición a los métodos de la CRAC,  operan encapuchados o embozados,  instalan retenes y detienen vehículos.  Ambas organizaciones están armadas y no solo suplantan la autoridad, la retan al impedirle entrar a las zonas controladas. Las dos agrupaciones se enfrentan,  la lucha por el poder no hace excepciones. Pero, a pesar de las diferencias,  que no son menores, el fenómeno social que está detrás es el mismo:  La pérdida de confianza  en las autoridades y la idea de hacerse justicia por propia mano.

La UPOEG   “detiene”, secuestra para decirlo sin eufemismos, a 54 personas imputadas por ellos de diferentes delitos.  El presidente municipal, el gobernador  y finalmente las autoridades federales negocian otorgar un carácter semioficial  a estas policias  autoerigidas. El gobernador les entrega uniformes.  El margen de maniobra de las autoridades es muy estrecho.  Se busca evitar la violencia pero, en el largo plazo, se lanza un estímulo perverso a la suplantación de la autoridad.  La UPOEG exhibe a sus  detenidos en Ayutla antes de entregarlos a la Procuraduría estatal.

Por otra parte, en el Distrito Federal,  la Asamblea Legislativa  modifica la ley para liberar a los individuos que, ante los ojos de toda la  República, cometieron actos vandálicos el dia primero de diciembre.  Otro estímulo perverso,  ¿como extrañarse de que estudiantes del CCH de la UNAM,  molestos por una reforma académica (inglés y deporte entre otros),  tomen la vía violenta?  El final de la historia es el esperado,  una vez más las autoridades  -controladas desde hace décadas por las minorías violentas  –  ofrecen retirar los cargos de ley para así recuperar las instalaciones  y salir de la extorsión.  Hay mas antecedentes:  hace pocos meses estudiantes jóvenes  violentos, de la Universidad de la Ciudad de México,  siguieron la misma estrategia:  extorsionar a las autoridades. Para ellos la mecánica es exitosa, ya la vemos con naturalidad.

Como si fuera poco, en Guerrero de nuevo, en Acapulco, se da una violación de seis españolas. Las autoridades admiten que no hay policia asignada a una de las areas de mayor potencial de crecimiento del puerto.  La violencia generalizada, la ausencia de Estado, son evidentes, pero ¿que actitud debe tomar la autoridad autoridad, negociar o ir a la raiz? Terminar  con la impunidad por debilidad estatal  la cual genera violencia, que vuelve a generar impunidad.  Romper en definitiva el circulo vicioso.

En contraste, en Morelos,  Graco Ramirez logra un acuerdo que debe haber sido muy dificil de obtener: Se crea un mando único de la policia. Los presidentes municipales lo acompañan. No es una entidad facil, pero lo consiguío. Da un paso ejemplar ante la dispersión y falta de profesionalismo de los múltiples cuerpos  policiacos que hay en el país. Encara la extorsión interna, madre de la impunidad. Horas despues atentan contra su Procurador.  Las FARC, en Colombia defienden su derecho al secuestro por causas que ellos definen. En México, en los hechos, lo estamos admitiendo. Las detenciones comunitarias son secuestros.  Se entiende la desesperación de las comunidades, pero, ¿negociar es la vía correcta o simplemente se fomenta una cultura de justicia por su propia mano?

Estamos sobre un volcán. La cultura de la legalidad se está construyendo con lentitud, quizás precisamente por los estímulos perversos.

El IFE y el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM nos dieron un corte de caja en el 2011.  Alrededor  del 40% de la población aceptó que  lo grave es ser sorprendido, no el violar la ley.  Un 20% opina que se puede desobedecer la ley si esta es injusta.  Un 42% defiende que ante un asesino no perseguido por la autoridad la comunidad tiene derecho de tomar  en sus manos el castigo.

Desobedecer al gobierno y hacerse justicia por propia mano siguen siendo parte de nuestra cultura cívica.

Con la inseguridad generalizada la pradera está muy seca.

¿Que señales deben dar las autoridades? ¿ Negociar y salir del apuro como se pueda, o dar una señal unificada a favor del Estado de Derecho?

Los negociadores perjudican a los severos. Los severos deben ser eficaces ante la impunidad original.

A la larga, el dilema es claro.

Hasta aquí por hoy. Saludos respetuosos.

(*)  Federico Reyes Heroles.- Artículo periodístico publicado en el diario Reforma. 12 de febrero de 2013. Pag. 13

 

,

Colaboración del C.P. Rafael Domínguez Rueda

04/febrero/2013 Por Rafael Catalán Valdés

REVISTA DE LA SEMANA

C.P. Rafael Domínguez Rueda

Las razones del subdesarrollo

 

 

Al maestro José Rodríguez Salgado, emblema guerrerense, guía de generaciones, paradigma en la lucha y noble amigo.

Al analizar y examinar ante todo las ideas y propuestas del libro LAS RAZONES DEL SUBDESARROLLO, que lleva como subtitulo El caso Guerrero, notamos que todas van encaminadas por la pluma de su autor el ingeniero químico Rafael Catalán Valdés a darnos noción y una visión precisa y cabal de las razones que son motivo del atraso en que se encuentra el Estado de Guerrero, causas que pasan desapercibidas para la mayoría de los guerrerenses.

La Fundación Mexicana Cambio XXI, Guerrero.- Centro de Estudios sobre el Desarrollo, S.C., tuvo el acierto de promover este interesantísimo libro de 315 páginas, impreso en 1993. Usa un lenguaje llano, ameno y muy fluido.

La obra está dividida en siete capítulos que guardan una secuencia lógica perfecta y en los que expone la problemática que vive el Estado de Guerrero, pero a la vez ofrece alternativas concretas y viables para superar la situación.

El autor no se queda solamente  en exponer ideas, proporcionar información fidedigna y esbozar biografías, sino que su interés es eminentemente propositivo.

Copio unos párrafos al azar del libro que comento para hacer el análisis del libro. Hablando de los guerrerenses, dice: “No es motivo de vergüenza su pobreza ni su ignorancia…Afrenta en la soberbia de sus explotadores, los ricos que se burlan de los humildes “calzonudos” cuya miseria es lo único que no quieren quitarles.

Sí la criminalidad de un pueblo es alta, es culpa de quienes lo han abandonado y explotado, si ese pueblo mata por rebeldía, sólo ejerce su defensa, cansado de tolerar el despotismo de la minoría insolente y sin otro argumento que el de la acción directa.

Tengan presente los minoritarios que si este pueblo es de lo mejor por la buena, es de lo peor por la mala. Conoce bien a sus enemigos, aunque se le presenten como servidores. Detesta al cacique político ­—encarnación del Prefecto— que con las cuotas de los infelices adula al fuerte con servilismo y lo embriagan con coñac. Desconfía del “catrín banquetero” que no es capaz de entender la realidad de sus problemas, pero que le presume de revolucionario; más, si llega a ser Diputado y pronuncia de memoria bonitos discursos, generalmente huecos de sentimientos y medidos para impresionar a los de arriba en revolucionarismo de oropel. Estos son la flor de los logreros”.  Hasta aquí la cita.

         ¿Qué pretende Catalán Valdés con tales ideas? ¿Deleitarnos con la creación de la belleza por la palabra, en el sentido en que crea el poeta? Bien se ve que no es ese el fin directo, aunque ese arrebato de entusiasmo que se apodera de nosotros al leer cada capítulo, nos hace apreciar lo que se llama emoción estética. Ahora bien, ¿quiere movernos a un fin utilitario y práctico, que hayamos de abrazar o seguir, leída su información? Nada de eso. Ni buscan sus palabras excitar la fantasía, ni mover el sentimiento o la voluntad.

No es, pues, un libro poético, ni oratorio, mucho menos novelesco. Se dirige el autor sencillamente a la razón, a la cual trata de ilustrar con el conocimiento amplio y la nación clara que tiene del Estado de Guerrero. La obra es una tesis en la que sustenta la posición de la existencia de la realidad del Guerrero percibido como un Estado bronco, ingobernable, con rezagos ancestrales, pero que busca, anhela, lucha día a día por superar ese atraso para al alcanzar una vida mejor.

Pero, a la vez, es un llamado a las autoridades para que pongan en práctica estrategias que le permitan lograr un cambio en el Estado de Guerrero; y va más allá, traza propuestas, clasificadas con un criterio profesional para avanzar en el camino del desarrollo.

Con estas premisas podemos afirmas desde el punto de vista literario es una obra DIDÁCTICA por su objeto que es exponer la verdad en razón de ilustrar, mostrar, enseñar. Asimismo, el fondo de la didáctica es solidamente instructiva. Estos dos requisitos se aprecian a lo largo de toda la obra.

Si analizamos el MODO de presentar Catalán Valdés las verdades que expone, encontraremos una forma sobria en adornos, pero elegante, estética. En efecto, fijémonos primero en el lenguaje y notaremos la corrección, la limpieza y tersura, la propiedad, la claridad, la elegancia en comenzar la frase, en interpretar los capítulos, en construir los párrafos que resultan interesantes y sencillamente deleitosos.

De ahí el ESTILO dominante, que es original, abundante, no redundante, nada de él de altisonancias, mucho de ese estilo elegante. Hay vida y animación, pero no aquella que proviene de figuras patéticas y detenidamente descriptivas, sino la que lleva consigo la fuerza del pensamiento y la vida y vigorosa expresión del concepto.

         Sin ir a la caza de tropos y figuras, admite y recoge las que le salen al paso para mejor expresar las ideas. Así leemos: “Ha transcurrido el tiempo y en el invierno de 1992 la situación luce distinta…” ¡Que vida le dan estas metáforas, que como modestas florecillas de campo, salpican el texto!

Las leyes generales de elocución establecen en la didáctica que debe haber: claridad, orden y precisión de pensamiento; estilo severo, sobrio y nada rebuscado, pero vigoroso, interesante y animado; cualidades que cubre cabalmente la obra. Con esto queda determinado el alcance de la dialéctica.

En resumen, toda la obra revela profundidad de conocimientos y vasta erudición, tanto que no habrá duda sobre la materia que no pueda allí resolverla quien tal obra consulte. El estilo quedó analizado; abundan en la obra semblanzas y planteamientos interesantísimos, párrafos brillantes que como al vuelo brotaron de la pluma del autor.

         Una última consideración. EL libro de Rafael Catalán Valdés es una clarinada que convoca a todos los guerrerenses al cumplimiento de una misión social que no admite pausas, y en la que es necesario participar con el objeto de que el Estado de Guerrero, con el concurso de autoridades y ciudadanos superemos ese rezago que ha propiciado la inestabilidad política, el desequilibrio de su economía y las arremetidas sociales, ofreciendo las alternativas de solución..

         Tal parece que Rafael Catalán Valdés predica en el desierto, pues lejos están de llevarse a la práctica las recomendaciones. Es una lástima que los gobiernos desaprovechen talentos tan valiosos, como el de Catalán Valdés, pero no nada más él, también hay otros ideólogos como José Rodríguez Salgado, Marcelino Miranda Añorve y Carlos Cantú Lagunas, por citar sólo algunos, cuya labor siempre ha estado encaminada a alcanzar mejores estadios de vida.

« Artículos anteriores

RSS Feed