El Diario 21 de Iguala, Guerrero:Revista de la semana

31/octubre/2012 Por Rafael Catalán Valdés


REVISTA DE LA SEMANA

Rafael Domínguez Rueda

Las razones del subdesarrollo

Al maestro José Rodríguez Salgado, emblema guerrerense, guía de generaciones, paradigma en la lucha y noble amigo.

Al analizar y examinar ante todo las ideas y propuestas del libro LAS RAZONES DEL SUBDESARROLLO, que lleva como subtitulo El caso Guerrero, notamos que todas van encaminadas por la pluma de su autor el ingeniero químico Rafael Catalán Valdés a darnos noción y una visión precisa y cabal de las razones que son motivo del atraso en que se encuentra el Estado de Guerrero, causas que pasan desapercibidas para la mayoría de los guerrerenses.

La Fundación Mexicana Cambio XXI, Guerrero.- Centro de Estudios sobre el Desarrollo, S.C., tuvo el acierto de promover este interesantísimo libro de 315 páginas, impreso en 1993. Usa un lenguaje llano, ameno y muy fluido.

La obra está dividida en siete capítulos que guardan una secuencia lógica perfecta y en los que expone la problemática que vive el Estado de Guerrero, pero a la vez ofrece alternativas concretas y viables para superar la situación.

El autor no se queda solamente  en exponer ideas, proporcionar información fidedigna y esbozar biografías, sino que su interés es eminentemente propositivo.

Copio unos párrafos al azar del libro que comento para hacer el análisis del libro. Hablando de los guerrerenses, dice: “No es motivo de vergüenza su pobreza ni su ignorancia…Afrenta en la soberbia de sus explotadores, los ricos que se burlan de los humildes “calzonudos” cuya miseria es lo único que no quieren quitarles.

Sí la criminalidad de un pueblo es alta, es culpa de quienes lo han abandonado y explotado, si ese pueblo mata por rebeldía, sólo ejerce su defensa, cansado de tolerar el despotismo de la minoría insolente y sin otro argumento que el de la acción directa.

Tengan presente los minoritarios que si este pueblo es de lo mejor por la buena, es de lo peor por la mala. Conoce bien a sus enemigos, aunque se le presenten como servidores. Detesta al cacique político ­—encarnación del Prefecto— que con las cuotas de los infelices adula al fuerte con servilismo y lo embriagan con coñac. Desconfía del “catrín banquetero” que no es capaz de entender la realidad de sus problemas, pero que le presume de revolucionario; más, si llega a ser Diputado y pronuncia de memoria bonitos discursos, generalmente huecos de sentimientos y medidos para impresionar a los de arriba en revolucionarismo de oropel. Estos son la flor de los logreros”.  Hasta aquí la cita.

         ¿Qué pretende Catalán Valdés con tales ideas? ¿Deleitarnos con la creación de la belleza por la palabra, en el sentido en que crea el poeta? Bien se ve que no es ese el fin directo, aunque ese arrebato de entusiasmo que se apodera de nosotros al leer cada capítulo, nos hace apreciar lo que se llama emoción estética. Ahora bien, ¿quiere movernos a un fin utilitario y práctico, que hayamos de abrazar o seguir, leída su información? Nada de eso. Ni buscan sus palabras excitar la fantasía, ni mover el sentimiento o la voluntad.

No es, pues, un libro poético, ni oratorio, mucho menos novelesco. Se dirige el autor sencillamente a la razón, a la cual trata de ilustrar con el conocimiento amplio y la nación clara que tiene del Estado de Guerrero. La obra es una tesis en la que sustenta la posición de la existencia de la realidad del Guerrero percibido como un Estado bronco, ingobernable, con rezagos ancestrales, pero que busca, anhela, lucha día a día por superar ese atraso para al alcanzar una vida mejor.

Pero, a la vez, es un llamado a las autoridades para que pongan en práctica estrategias que le permitan lograr un cambio en el Estado de Guerrero; y va más allá, traza propuestas, clasificadas con un criterio profesional para avanzar en el camino del desarrollo.

Con estas premisas podemos afirmas desde el punto de vista literario es una obra DIDÁCTICA por su objeto que es exponer la verdad en razón de ilustrar, mostrar, enseñar. Asimismo, el fondo de la didáctica es solidamente instructiva. Estos dos requisitos se aprecian a lo largo de toda la obra.

Si analizamos el MODO de presentar Catalán Valdés las verdades que expone, encontraremos una forma sobria en adornos, pero elegante, estética. En efecto, fijémonos primero en el lenguaje y notaremos la corrección, la limpieza y tersura, la propiedad, la claridad, la elegancia en comenzar la frase, en interpretar los capítulos, en construir los párrafos que resultan interesantes y sencillamente deleitosos.

De ahí el ESTILO dominante, que es original, abundante, no redundante, nada de él de altisonancias, mucho de ese estilo elegante. Hay vida y animación, pero no aquella que proviene de figuras patéticas y detenidamente descriptivas, sino la que lleva consigo la fuerza del pensamiento y la vida y vigorosa expresión del concepto.

         Sin ir a la caza de tropos y figuras, admite y recoge las que le salen al paso para mejor expresar las ideas. Así leemos: “Ha transcurrido el tiempo y en el invierno de 1992 la situación luce distinta…” ¡Que vida le dan estas metáforas, que como modestas florecillas de campo, salpican el texto!

Las leyes generales de elocución establecen en la didáctica que debe haber: claridad, orden y precisión de pensamiento; estilo severo, sobrio y nada rebuscado, pero vigoroso, interesante y animado; cualidades que cubre cabalmente la obra. Con esto queda determinado el alcance de la dialéctica.

En resumen, toda la obra revela profundidad de conocimientos y vasta erudición, tanto que no habrá duda sobre la materia que no pueda allí resolverla quien tal obra consulte. El estilo quedó analizado; abundan en la obra semblanzas y planteamientos interesantísimos, párrafos brillantes que como al vuelo brotaron de la pluma del autor.

         Una última consideración. EL libro de Rafael Catalán Valdés es una clarinada que convoca a todos los guerrerenses al cumplimiento de una misión social que no admite pausas, y en la que es necesario participar con el objeto de que el Estado de Guerrero, con el concurso de autoridades y ciudadanos superemos ese rezago que ha propiciado la inestabilidad política, el desequilibrio de su economía y las arremetidas sociales, ofreciendo las alternativas de solución..

         Tal parece que Rafael Catalán Valdés predica en el desierto, pues lejos están de llevarse a la práctica las recomendaciones. Es una lástima que los gobiernos desaprovechen talentos tan valiosos, como el de Catalán Valdés, pero no nada más él, también hay otros ideólogos como José Rodríguez Salgado, Marcelino Miranda Añorve y Carlos Cantú Lagunas, por citar sólo algunos, cuya labor siempre ha estado encaminada a alcanzar mejores estadios de vida.

ENTREVISTAS CON LOS PRESIDENCIABLES

18/febrero/2012 Por Rafael Catalán Valdés

   Estimados lectores: Para buscar disminuir el margen de error al votar el próximo 1° de julio es indispensable conocer bien – lo mejor que se pueda – tanto a los candidatos como a sus programas de gobierno. Para poder lograrlo, necesitamos  buscar, por todos los medios a nuestro alcance,  toda la información disponible con respecto a López Obrador, Peña Nieto y Vázquez Mota. (Discúlpenme que no incluya  a Gabriel Quadri, ya que lo considero un ejercicio inútil).  A ello estoy dedicado en estos días y me gustaría compartir con ustedes la información que vaya obteniendo.  Creo que no será una pérdida de tiempo.

Existen algunas publicaciones en las librerías, que ya he consultado, de las cuales, por si hay algún interesado, les informo, citándolas por orden cronológico de la fecha de impresión:

1.- “Nuevo Proyecto de Nación, por el Renacimiento de México”.- Presentación de Andrés Manuel López Obrador.- Primera edición: Marzo de 2011.- Random House Mondadori, S.A. de C.V.

2.- “México, la gran esperanza. Un Estado eficaz para una democracia de resultados.”.- Enrique Peña Nieto.- Primera edición: Noviembre de 2011.-Random House Mondadori, S.A. de C.V.

Existe, también, una publicación de Josefina Vazquez Mota, ( que no he leído, ni leeré) la cual no es más que una recopilación de la autora de entrevistas o reuniones que tuvo con diferentes personajes de diversas nacionalidades, pero que no lo incluyo aquí por no ser relevantes en cuanto a su relación con México y/o  con el próximo proceso electoral.

Existe, también, un libro que me resultó de particular interés por que habla de los presidenciables enfocados desde el punto de vista humano, personal, y no tanto de lo que quieren los candidatos que se sepa. Sobre este libro escribiré en este artículo, y posiblemente en uno o dos más.

Este libro se llama “Los Presidenciables, las entrevistas incómodas con los que quieren el poder y con los que ya lo tuvieron”. Su autor es Jorge Ramos. La editorial es Random House Mondadori, S.A. de C.V.- Tercera reimpresión septiembre de 2011.

¿Quién es Jorge Ramos?  Jorge Ramos es un periodista, de los que vale la pena leer. Nació en la ciudad de México en 1958. Estudió Comunicación en la Universidad Ibero Americana.  En Estados Unidos estudió televisión y periodismo en la Universidad de California (UCLA), y obtuvo una maestría en relaciones internacionales en la Universidad de Miami.

Se inició en el periodismo en las estaciones de radio XEW y XEX. Más tarde comenzó a trabajar el la televisión. Tras un incidente de censura decidió irse a Los Angeles. Posteriormente se trasladó a Miami. Desde 1986 es el conductor del Noticiero Univisión. La revista “Time” lo ha distinguido como uno de los 25 hispanos más influyentes de Estados Unidos.

Cedo la palabra a Jorge Ramos y a su prólogo:

   “ El que se mueve no sale en la foto… Esa era la antigua regla de la política mexicana para escoger presidente. El candidato que se auto destapaba diciendo públicamente que aspiraba a la presidencia, quedaba descartado en ese preciso instante. Pero los tiempos ya cambiaron.

     La nueva regla de la naciente democracia mexicana es: “El que no se mueve, y rápido, se queda fuera de la contienda”. Así de simple. Así de radical.

   Internet, las redes sociales y, sobre todo, el creciente deseo de los mexicanos de tener información sobre sus futuros gobernantes de forma inmediata, adelantó los tiempos políticos y modificó para siempre la manera en que los ciudadanos escogemos a nuestros  presidentes.

   No más secretos. No más maniobras palaciegas. No más dedazos. ¿Quieres ser presidente?  Si o no.

   Bueno…más o menos. Los mexicanos tenemos una forma muy peculiar de decir las cosas y de comunicarnos. No somos, precisamente, los más directos.  Las formas suelen predominar sobre el fondo. Y muchas veces no hay nada más difícil que sacarle un “si” o un “no” a un político mexicano.

   “El hermetismo es un recurso de nuestro recelo y desconfianza”, escribía Octavio Paz en su laberinto. “ Muestra que instintivamente consideramos peligroso al medio que nos rodea.”

   Sin embargo, ese hermetismo – tan característico de la política mexicana – ha ido cediendo a las enormes presiones de nuestros tiempos. La globalización, las nuevas tecnologías y las comunicaciones instantáneas han tocado, también, la manera en que elegimos candidatos a presidentes.

   A pesar de la resistencia histórica a la confrontación directa – ¿Quién se quiere enfrentar al tlatoani, al virrey, al terrateniente, al dueño, al gobernador o al presidente? – y de una larga tradición política que fomenta el decir las cosas sin decirlas expresamente  – muchos vivimos del oficio de leer entre líneas – la contienda por la presidencia se ha abierto y acelerado.

   México ya no está solo. La manera en que escogemos presidente en nuestro país es cada vez más parecida a la de otras democracias.  “Nos estamos afrancesando, italianizando, españolizando”, me dijo el escritor Carlos Fuentes tras las elecciones presidenciales de 2006. “Quiero decir que estamos entrando en la normalidad democrática”.

   Esa normalidad democrática implica muchas cosas. En principio, que los políticos o ciudadanos que quieren ser presidentes ya no tienen que esperar a que otros los destapen. Ellos mismos lo hacen.  Además, significa que se someten a las reglas del juego, que aceptan la competencia y que reconocerán al ganador, aunque se trate de otro.

   Muchas de nuestras elecciones siguen siendo cuestionadas. Baste mencionar las de 1988 y 2006. Pero hoy en día nadie cuestiona que el próximo presidente debe ser él o la que gane más votos, y no a quien escoja el mandatario en turno. Este es un avance gigantesco en un país con una vida democrática tan corta.

   Hemos avanzado mucho para llegar a este punto. Este México no es, como escribiera Mariano Azuela en 1915 en  Los de abajo, “un pueblo sin ideales, pueblo de tiranos”.

   Los mexicanos tenemos una fascinación por la contienda presidencial. Va mas allá de saber quién es el que sigue. Analizamos, estudiamos, disecamos a los aspirantes presidenciales. Todo nos dice algo, desde su forma de peinarse y la corbata hasta la visita a una iglesia y esa pausa extraña en su discurso en la población más lejana del centro del país. Nada se nos escapa.

   Los volvemos caricatura, los insultamos y los involucramos en las más inverosímiles conspiraciones para  hacerse del poder. Los ligamos a músicos, a artistas, cantantes, criminales, ex presidentes, amantes y, de ser preferible, a cualquier individuo de dudosa reputación. Les asignamos fortunas en el extranjero y casas en las costas. Y todo el mundo les sabe algo secreto e ilegal (pero pocos, claro, lo pueden comprobar).

   Incluso en las épocas priistas, cuando el proceso era todo, menos democrático, el dedazo presidencial era motivo de las más espeluznantes e irracionales especulaciones. Después de todo, ¿Cómo meternos en la cabeza del señor presidente o del dictador?

   Este asunto de los presidenciables no es nada nuevo. S, sin embargo, nos sigue apasionando. No es de extrañar. En un país con una profunda tradición presidencialista, donde el primer mandatario estaba acostumbrado a hacer y deshacer vidas, la existencia de millones de mexicanos estaba intrínsecamente ligada con sus más mínimos cambios de ánimo. Su trabajo y futuro, literalmente, podía depender del lado de la cama en que se levantara el presidente. Un viejo chiste retrata perfectamente lo anterior: “¿Qué hora es?”,  preguntó el mandatario todopoderoso. “Las que usted diga, señor presidente”.

   Ya no tanto. Las súper presidencias priistas ya no existen. El Poder Ejecutivo tiene un creciente contrapeso del Legislativo y del Judicial. Pero aún con sus enormes limitaciones y contrapesos, el presidente en México es quien sigue dándole dirección al país. No es el poder casi absoluto de antes. Y, sin embargo…

   Por eso seguimos con tanto interés y tanta curiosidad a los presidenciables. Nuestro fututo estará de alguna manera vinculado con ellos. Si al presidente le va bien, a millones de mexicanos también. Pero si le va mal, bueno, entonces lo más probable es que a nosotros también nos vaya mal.

   Los presidenciables nos atraen, nos repelen, nos fascinan o nos fastidian, pero no podemos permanecer ajenos a ellos. Su vida y sus aspiraciones afectan a las nuestras. Y la mejor forma de conocerlos es conversando con ellos.

   Desde luego, los podemos leer, o escuchar uno de sus largos discursos. Los podemos incluso seguir por Twitter y Facebook.  Pero no hay nada como sentarse a platicar…

   Y eso es precisamente lo que hice: Me senté a platicar con Enrique Peña Nieto, Manlio Fabio Beltrones, Andrés Manuel López Obrador, Marcelo Ebrard, Santiago Creel y Josefina Vázquez Mota, para que me dijeran porque querían ser el próximo presidente. Y ya que estábamos en esas, aproveché para preguntarles sobre los asuntos que más les dolían.

   Si… Lo reconozco. No fueron entrevistas cómodas. Ellos lo sabían. A pesar de todo, los seis aceptaron. La pregunta obligada, de cajón, era: ¿quiere usted ser el próximo presidente de México? Y la repregunta: ¿Por qué?

   Pero luego, según el entrevistado, vinieron otras:

   Por qué parecía no saber de que murió su esposa? ¿Por qué The New York Times lo acusó de colaborar con narcotraficantes? ¿Le afectará en su deseo de llegar a Los Pinos que muchos mexicanos crean que es un mal perdedor? ¿Se puede ser católico y aceptar el aborto? ¿Qué pasó con el cambio que nos prometieron? ¿Por qué México no ha tenido una presidenta? Y a todos: ¿Hay que negociar con los narcos? ¿Cuánto dinero tiene? Y muchas otras preguntas mas.”

   Hasta aquí por hoy, estimados lectores. Llegamos ya a las 1,800 palabras. Continuaré en mi próximo artículo con las entrevistas, que están en verdad interesantes y altamente reveladoras.

   Cierto: En este libro de Jorge Ramos no hay un proyecto de programa de gobierno. No hay compromisos. No hay propuestas, pero hay información valiosa para conocer, un poco más, a los aspirantes como seres humanos. Para empezar a conocer, más allá del marketing político, lo que la propaganda política no revela.

   Y, no hay compromisos ni programas de gobierno, por la sencilla razón de que los tres candidatos no se han manifestado. Han dicho, si, una serie de intenciones y de buenos deseos, pero a mí, como ciudadano mexicano, no  me basta. No me basta el QUE…

    Quiero –exijo- saber él  COMO…

    Solo así sabré por quien voy a votar…si es que voto…o si de plano cancelo mi voto en señal de protesta por el status quo.

   Como piensan lograr sus objetivos. Como van a hacer lo que muchos sabemos que se debe hacer en PEMEX? Como piensan hacer a un lado a Elba Esther Gordillo para que no siga lastrando el avance en la educación? Como van a manejar el problema del tráfico de estupefacientes. Y muchos etcéteras.

Tenemos problemas lacerantes y de urgente resolución. No me satisfacen, de manera alguna, las buenas intenciones.

   Espero que, después de terminada esta estúpida interrupción obligada de la campaña política sepamos, por fin, como piensan resolver esos problemas, y cuando.

   Mientras tanto, aprovechemos esta veda política para recabar más información acerca de los candidatos.  

MEXICANOS… DESPIERTEN

El malestar en la globalización.- ( Capítulo 2, El caso de Etiopía ) (19-Sep-2011)

19/septiembre/2011 Por Rafael Catalán Valdés

     En mi primer día como economista jefe y Vicepresidente Senior del Banco Mundial, el 13 de febrero de 1997, al entrar en su gigantesco, moderno y flamante edificio principal en la calle 19 de Washington, D.C., lo que llamó mi atención antes que nada fue el lema de la Institución :  Nuestro sueño es un mundo sin pobreza .  En el centro del atrio, de trece pisos, se levanta una estatua de un joven que guía a un hombre ciego, en recuerdo de la erradicación de la ceguera de rio  ( onchocerciasis ).  Antes de que el BM, la Organización Mundial de la Salud y otros unieran sus esfuerzos para combatir esta enfermedad, en Africa miles de personas quedaban ciegas por este mal evitable.  Al otro lado de la calle se alza otro brillante monumento a la riqueza pública, el Cuartel General del Fondo Monetario Internacional. La entrada de mármol, adornada con abundante flora, sirve para recordar a los ministros de Hacienda de todo el mundo que el FMI representa los centros de riqueza y poder.

      Ambas instituciones, que la opinión pública a menudo confunde, ofrecen marcados contrastes que signan las diferencias en sus culturas, estilos y objetivos : Una está dedicada a la erradicación de la pobreza y la otra a preservar la estabilidad global. Ambas poseen equipos de economistas que se desplazan en misiones de tres semanas, pero el Banco Mundial ( BM )  se ha asegurado de que una fracción substancial de su personal viva permanentemente en el país al que se pretende asistir, mientras que el FMI generalmente tiene un solo  “Representante Residente ”  cuyos poderes son limitados. Por lo general, los programas son dictados desde Washington y perfilados por breves misiones durante las cuales sus funcionarios escudriñan cifras en los Ministerios de Hacienda y los bancos centrales, y se relajan en hoteles de cinco estrellas de las capitales. En esta diferencia hay algo que trasciende lo simbólico:

      Nadie puede conocer y amar un país si no se va al campo.

      No se debe ver el desempleo como solo una estadística, un ” conteo de cuerpos ” económico, víctimas accidentales en la lucha contra la inflación o para garantizar que los bancos occidentales cobren. Los desempleados son personas, con familias, cuyas vidas resultan afectadas  – a veces devastadas –  por los políticas económicas que unos extraños recomiendan y, en el caso del Fondo Monetario Internacional, efectívamente imponen.

      La guerra moderna de alta tecnología está diseñada para suprimir el contacto físico : arrojar bombas desde 15,000 metros de altura logra que uno no ” sienta ” lo que hace. La administración económica moderna es similar : desde un hotel de lujo, uno puede forzar insensíblemente políticas sobre las cuales uno pensaría dos veces si conociera a las personas cuya vida va a destruir.

      Las estadísticas confirman lo que aquellos que viajan fuera de las capitales contemplan en los pueblos de América Latina, Africa, Nepal, Mindanao o Etiopía.  La brecha entre los pobres y los ricos ha aumentado, y tambien el número de los que viven en la pobreza absoluta  – con menos de un dólar por día – ha subido. Incluso allí donde ha desaparecido la ceguera de rio subsiste la pobreza, a pesar de todas las buenas intenciones y promesas formuladas por las naciones desarrolladas a las subdesarrolladas, muchas de las cuales fueron colonias de las primeras.

      Los esquemas mentales no cambian de la noche a la mañana, y esto es verdad tanto en los paises desarrollados como en los subdesarrollados. La obtención de la libertad por los paises en desarrollo  ( generalmente tras una escasa preparación para la autonomía ) no modificó la actitud de sus antiguas metrópolis, que siguieron pensando  que sabían mas. Prosiguío la mentalidad colonial, la ” carga del hombre blanco ”  y la presunción de que sabían lo que era mejor para los paises en desarrollo. Estados Unidos, que llegó a dominar la escena económica global, tenía mucho menos de legado colonial, pero los credenciales de EEUU tambien estaban manchadas, no por su “destino manifiesto”  expansionista sino por la guerra fría, durante la cual los principios democráticos fueron negociados o desdeñados en la contienda omnicomprensiva contra el comunismo.

      La noche antes de empezar en el Banco Mundial celebré mi última conferencia de prensa como Presidente del Consejo de Asesores Económicos del Presidente Bill Clinton. Con la economía local tan bien controlada pensé que los mayores desafíos para un economista estaban en el problema creciente de la pobreza mundial.  ¿ Que hacer por los 1,200 millones de personas que viven con menos de un dólar diario, o los 2800 millones que viven con menos de dos dólares diarios, mas del 45% de la población mundial ? ( Nota del autor RCV: cifras para el año 2002. Para el 2011 han aumentado consideráblemente, tanto en números absolutos como relativos ). ¿ Que podía hacer yo para concretar el sueño de un mundo sin pobreza ?  ¿ Como podría abordar el sueño mas modesto de un mundo con menos pobreza ?

      Concebí una labor triple:

      a.-  Pensar las estrategias mas eficaces para promover el crecimiento y reducir la pobreza.

      b.- Trabajar con los Gobiernos de los paises en desarrollo para aplicar dichas estrategias y

      c.- Hacer todo lo que pudiese en los paises desarrollados a favor de los intereses e inquietudes del mundo subdesarrollado, presionando a los desarrollados para que abrieran sus mercados, o prestaran una asistencia efectiva mayor.

      Sabía que la tarea sería ardua, pero jamás imaginé que uno de los mayores obstáculos que afrontan los paises en desarrollo  se debía a seres humanos y estaba justo al otro lado de la calle, en mi  “Institución hermana “, el Fondo Monetario Internacional.

      Suponía que no todos en las instituciones financieras internacionales, o en los Estados que las sostienen, estarían comprometidos con el objetivo de eliminar la pobreza, pero pensé que habría un debate abierto sobre las estrategias, que en tantas áreas parecían estar fracasando, y especialmente en lo que a los pobres atañe. En este aspecto me aguardaba una desilusión.

ETIOPIA Y LA LUCHA ENTRE LA POLITICA DEL PODER Y LA POBREZA

     ( Nota de RCV:  Escribo en detalle este episodio que relata Stiglitz por que revela cláramente el porque tanto el FMI como el BM  con demasiada frecuencia hacen mas mal que bien a los paises subdesarrollados )

      Tras cuatro años en Washington me había acostumbrado al extraño mundo de los burócratas y los políticos. Pero solo cuando viajé a Etiopía, uno de los paises mas pobres del mundo, en marzo de 1997, apenas a un mes de llegar al Banco Mundial, pude sumergirme plenamente en el asombroso universo de la política y la aritmética del FMI. El ingreso per capita de Etiopía era de 110 dólares por año, y el país había sufrido sequías y hambrunas sucesivas que habían matado a dos millones de personas.  Me encontré con el Primer Ministro Meles Zenawi, que había encabezado durante 17 años una guerra de guerrillas contra el sangriento régimen marxista de Mengistu Haile Mariam. Las fuerzas de Meles ganaron en 1991 y entonces el Gobierno empezó la dura labor de reconstruir el país. Médico de profesión, Meles había estudiado formalmente Economía, por lo que sabía que sacar a su país de siglos de pobreza exigiría nada menos que una transformación económica, y demostró un conocimiento de la economía  – y en verdad una creatividad – que lo habrían situado en el primer lugar de cualquiera de mis clases en la Universidad. Su comprensión de los principios económicos fue mas profunda  –  y su apreciación de las circunstancias de su país ciertamente mejor  –  que la de muchos de los burócratas económicos internacionales con los que hube de lidiar en los tres años siguientes.

      Meles combinó tales atributos intelectuales con una integridad personal : nadie dudaba de su honradez y su Gobierno no fue objeto de acusaciones de corrupción. Sus adversarios políticos provenían de los viejos grupos dominantes de la capital, que habían perdido poder político con su arribo, y plantearon dudas acerca de su apego a los principios democráticos. Pero el no era un autócrata a la vieja usanza. Tanto él como su Gobierno estaban comprometidos con un proceso de descentralización, que acercara la Administración al pueblo y garantizara que el Centro no perdiera el contacto con las regiones periféricas. La nueva Constitución incluso concedío a cada región el derecho de votar democráticamente su secesión, lo que aseguró que las élites políticas de la capital, cualesquiera que fuesen, no pudieran despreciar las preocupaciones de los ciudadanos corrientes en cualquier parte del país, y que ninguna de esas partes pudiera imponer su visión a las demás.

      El Gobierno cumplío su compromiso cuando Eritrea declaró la Independencia en 1993  ( los hechos  –  como la ocupación gubernamental de la Universidad de Adis Abeba en la primavera del 2000, y el encarcelamiento de algunos estudiantes y profesores  –  probaron la precariedad de los derechos democráticos fundamentales, en Etiopía y otros lugares ).

      Cuando llegué en 1997  Meles libraba una acalorada disputa con el FMI, y el Fondo había suspendido su programa de préstamos.  Los  “resultados ” macroeconómicos etiopes – en los  cuales se suponía que el Fondo debía centrase  –  eran inmejorables. No había inflacíon :  de hecho, los precios caían. La actividad económica había aumentado firmemente desde que logró echar al dictador Mengistu. Meles demostró que con políticas correctas hasta un pobre país africano puede lograr un crecimiento económico sostenido. Tras años de guerra y reconstrucción, la ayuda internacional estaba empezando a regresar al país.  Meles, empero, tenía dificultades con el Fondo Monetario Internacional. Lo que estaba en cuestión no eran sólamente 127 millones de dólares del FMI, sino tambien la financiacíon del Banco Mundial.

      El FMI tiene un papel bien definido en la asistencia internacional. Se supone que analiza la situación macroeconómica de cada país receptor y asegura que el país esté viviendo de acuerdo con sus posibilidades. Si tal no es el caso, inevitáblemente aparecen los problemas. A corto plazo, un país puede vivir por encima de sus posibilidades endeudándose, pero la hora de la verdad eventualmente llega y estalla una crisis. Al FMI le preocupa particularmente la inflación.

      Los paises cuyos gobiernos gastan mas de lo que recaudan en forma de impuestos y ayuda exterior a menudo padecen inflación, especialmente si financian sus deficits con emisión monetaria. Existen, por supuesto, otras dimensiones de una buena política macroeconómica además de la inflación. El elemento macro se refiere al comportamiento agregado, a los niveles totales de crecimiento, desempleo e  inflación, y un país puede tener una inflación baja pero ningún crecimiento y un desempleo elevado. Para la mayoría de los economistas, ese país tendría un esquema macroeconómico desastroso.

      Para la mayoría de los economistas la inflación no es tanto un fín en si mismo sino un medio para un fín : como la inflación excesívamente elevada  con frecuencia conduce a un crecimiento reducido, y este a un desempleo elevado, la inflación es objetada.

      Pero el Fondo Monetario Internacional parece a menudo confundir los medios con los fines y pierde de vista lo que en última instancia debe preocupar, que es el desempleo y el crecimiento. Un país como la Argentina puede obtener un grado ” A ” en el FMI, aunque su desempleo sea de dos dígitos ( muy alto ) durante años…¡ ¡ siempre que su presupuesto parezca equilibrado y su inflación esté bajo control. !!

      Si un país no cumple con unos requisitos mínimos, el FMI suspende su ayuda;  típicamente, otros donantes hacen lo mismo. Es razonable que el BM y el FMI no presten a paises sin un buen esquema macro. Si el déficit es grande y la inflación elevada, existe un riesgo alto de que el dinero no se gaste bien. Los Gobiernos que no son capaces de manejar su economía manejarán mal la ayuda exterior. Pero si los indicadores macroeconómicos  – inflación y crecimiento –  son sólidos, como eran en Etiopía, está claro que que el esquema macro subyacente debe ser bueno. No solo Etiopía gozaba de un cuadro macroeconómico satisfactorio, sino que, además, el Banco Mundial tenía pruebas concluyentes de la competencia y eficacia del Gobierno y de su dedicación a los pobres.

      Etiopía había planteado una estrategia de desarrollo rural, centrada en los pobres y particularmente en el 85% de la población que vivía de la agricultura. Había recortado dramáticamente los gastos militares  –  algo notable en un Gobierno que había llegado al poder por medios militares  –  por que era consciente de que los fondos gastados en armas no podían ser asignados a luchar contra la pobreza. Era, sin duda, el tipo de Gobierno al que la comunidad internacional debía ayudar... ¡¡ Pero el FMI había suspendido su programa en Etiopía, a pesar de los buenos resultados macroeconómicos, ¡ alegando que estaba preocupado por la situación presupuestaria etiope.!

      El Gobierno contaba con dos fuentes de ingresos : los impuestos y la ayuda exterior. Un presupuesto está en equilibrio cuando sus ingresos igualan a sus gastos. Etiopía, como muchos paises subdesarrollados, obtenía muchos ingresos de la ayuda internacional, y al FMI le inquietaba que esta ayuda pudiera agotarse, porque el país se hallaría entonces en dificultades. Por eso sostenía que la posición presupuestaria etiope solo podría ser considerada sólida si los gastos se limitaban a los impuestos que recaudaba.

      El problema evidente de la lógica del FMI es que supone que ningún país pobre podrá gastar el dinero que recibe como ayuda.

      Por ejemplo, si Suecia entrega dinero a Etiopía para construir escuelas, esa lógica dicta que el país deberá ingresar ese dinero en sus reservas  ( todos los paises guardan, o deberían guardar, reservas en unas cuentas para cuando vengan las proverbiales vacas flacas; el oro es la reserva tradicional, aunque hoy ha sido reemplazado por divisas fuertes,  y activos denominados en divisas que rindan interés ;  la forma mas común de acumular reservas es en Fondos del Tesoro de Estados Unidos).

      Pero… los donantes no ayudan para eso.

      En Etiopía, los donantes, que operan independientemente y fuera del control del FMI, querían ver construir nuevas escuelas y hospitales, y lo mismo le sucedía a Etiopía. El Primer Ministro Meles planteó el asunto mas enérgicamente:  Me dijo que no había batallado durante dies y siete años para que un burócrata internacional le advirtiera que no podía construir escuelas y clínicas para su pueblo cuando había convencido a unos donantes de que las pagaran.”

      Este evento dibuja de cuerpo entero la forma obtusa y avasallante con la que actuan tanto el Fondo Monetario Internacional como el Banco Mundial. A estas dos instituciones se deben, en gran parte, la pobreza y el subdesarrollo en el que muchos paises nos debatimos, incluyendo a México.  Todos los paises que en algún momento han sido forzados por las circunstancias a solicitar financiamiento a estas instituciones se convierten en verdaderos esclavos y vasallos de estas instituciones, sobre todo del Fondo Monetario Internacional.

      No cabe duda que el que paga, manda. Que casualidad que las dos se encuentren instaladas en Washington, la capital del Imperio. Considero  interesante, e importante, saber de lo que el autor está publicando en este blog, y de lo que el Doctor Joseph Stiglitz tuvo el valor de escribir y difundir a través de su libro.

      Por ahora termino este artículo. Ya resulta muy largo. Seguiré sobre el mismo tema, que  resulta fundamental conocer, ya que esto que aquí se relata constituye una de las mas importantes Razones del Subdesarrollo, en México y en el mundo.

La Tercera Via…Globalización ( continuación)

10/agosto/2011 Por Rafael Catalán Valdés

Unos breves comentarios antes de proseguir con la teoría política y con la forma en que Anthony Giddens aborda los Cinco Dilemas.

Resulta imposible  no tocar el tema de la terrible situación en la cual están viviendo los acapulqueños, y los guerrerenses todos. Duele, e indigna, que las bandas de sanguinarias y crueles bandas de delincuentes que operan en Acapulco y en todo el Estado nos estén golpeando, un día si y otro tambien, de tal manera. Nunca habiamos estado en una circunstancia tan peligrosa, que pone en jaque a la población y pega muy fuertemente la afluencia de los turistas. Y lo que mas duele al autor es que el gobierno, en sus tres niveles, sea incapaz de cumplir con la mas elemental de sus obligaciones, que es garantizar la integridad física y patrimonial de los habitantes, y la paz pública.

La situación, en Guerrero y, particularmente en Acapulco, está totalmente fuera de control.

La Autopista del Sol, arteria vital para Acapulco, se ha vuelto un camino  sumamente peligroso de transitar. El autor conoce de varios asaltos en ella, con robo de vehículos, violaciones y asesinatos que, curiosamente, no se han reportado en los periodicos de circulación nacional, y hoy, finalmente, el diario Reforma publica un asalto frustrado cercano a Dos Arroyos, en el cual murío una niña como resultado de la balacera que se dío. Dice la nota periodística: ” Cuando el grupo de asaltantes estaba despojando a las familias de sus pertenencias, arribó al lugar una partida militar que fue recibida con disparos de fusil AR-15 y una escopeta, por lo que se dío un enfrentamiento.”  Continua diciendo el periodico: ” En lo que va del año, se han denunciado tres asaltos en esa vía, aunque la Policia Federal indicó que muchas veces los usuarios no denuncian… Cabe mencionar que el año pasado, el 28 de enero, fueron robados 24 automóviles nuevos que eran transportados en nodrizas sobre la Autopista del Sol… El 31 de marzo del 2010, un comando despojó de tres camionetas de lujo a turistas que transitaban( por esa carretera)… y que otros cinco vehículos mas se llevaron sujetos armados de un trailer nodriza”.

¿ Que es esto?…

¿ Como y por que hemos llegado a esta situación ?

¿  Estamos en el siglo XXI o en el siglo XIX, cuando era imposible transitar por los caminos de México sin que lo asaltaran a uno ? ( Si pueden, lean el libro Los Bandidos de Rio Frio, escrito por don Manuel Payno ). ¿ Y como terminó Porfirio Diaz con estos problemas ?  Emitío el Congreso una Ley que condenaba a la pena de muerte a quienes asaltaran en los caminos, y a quienes secuestraran. Y la Ley se aplicó… Y, vaya usted a saber por que, pero se acabaron los asaltos en los caminos y los secuestros. ¿ Por que sería ?  A no dudar, muchas injusticias pueden haberse cometido, pero se resolvío el problema

El autor no quiere que esto se vaya a malinterpretar. Conozco todos los pros y contras que se esgrimen cada vez que alguien habla de la pena de muerte, y no quiero que se piense que abogo por su establecimiento, pero… señores, la situación está cada vez peor… Y a grandes males, grandes remedios. Si alguien tiene un cancer, este cancer debe eliminarse a la brevedad, antes de que haga metástasis. No quiero un dictador, pero tampoco quiero esta situación. El gobierno debe actuar con mano firme. El pueblo mexicano está muy cerca ya del límite de su paciencia, y del límite de su temor. Cualquier próxima Marcha por la Dignidad, o Marcha por lo que sea, puede salirse de control y cimbrar, aun mas, al país. Vean tan solo lo que está pasando en Londres estas noches. ¿ En Londres, en la flemática y civilizada Gran Bretaña? Si. En Londres. Cuando el pueblo, harto, dice que es de noche siendo las doce horas del día… señores políticos: Mas vale que vayan prendiendo las farolas.

La última barrera que nos defiende es el Ejército. Esperemos que siga firme, por que si no, quien sabe que pueda pasar. Estamos en riesgo de ser un Estado fallido, si no en todo el territorio nacional, si, cuando menos,  en Tamaulipas, Chihuahua,  Nuevo León, y, ahora, en Guerrero.

¿ Acaso no se pierde soberanía en los territorios que ya están dominados por los criminales?

Estamos pagando el precio – muy alto, por cierto – de que los Gobiernos, en sus tres niveles, no hayan actuado con firmeza y decisión desde hace muchos años. El Presidente Calderón no va a dar su mano a torcer en el tiempo que le queda. ¿ Y luego? El próximo Presidente, sea quien sea, ¿ que va a hacer que sea diferente y dé los resultados que se requieren ?

¡¡ Como podrán ver mis cuatro y cinco lectores, estoy súmamente preocupado por mi país, por los mexicanos, por mi Patria!!  ¡¡ Y súmamente indignado y harto !!

¡ Y lo que mas me preocupa, es que no le encuentro la salida a este laberinto  en el cual, por acción o por omisión, todos nos hemos metido!

Y ya no le sigo, porque, como diría el columnista Catón, estoy muy encaboronado.

Volvamos a Giddens:  Me quedé en el último artículo, en que, según Hirst y Thompson, la globalización no es un fenómeno nuevo, sino tan solo la repetición de algo que existía ya desde el siglo XIX :   Esto es, una economía comercial liberalizada.

Dice Giddens: Esta aseveración es muy facil de rebatir. Aun si el periodo actual no fuera mas que una repetición del que existía en el siglo XIX, de todos modos sería muy diferente del Estado Benefactor Keynesiano de la etapa de la postguerra, en la década de los cuarentas del pasado siglo.  Las economías nacionales de entonces eran mucho mas cerradas de lo que son ahora. En 1950 los productos exportables constituian apenas el 7% de los Productos Internos Brutos de todos  los paises que forman la OCDE, en tanto que en 1911 constituian el 12%. El nivel de 12%  no fue alcanzado sino hasta 1970, y para 1997 subío a 17%.   Mas aun, una mucha mayor variedad de productos , y de servicios, son exportados ahora, que no lo eran  en el siglo XIX. Además, ahora hay muchos mas paises que exportan que hace 120 años.

Pero, mas aun: El cambio mas importante que se ha dado es en la enorme expansión de los mercados financieros globales, que ahora operan en tiempo real. Varios millones de millones de dólares al dia fluyen de un país a otro. La proporción de las transacciones financieras en relación con el comercio de productos ha crecido por un factor de cinco en los últimos 15 años (recuerden, lectores, que Giddens escribió lo anterior en el año 2000).

La globalización económica es, por lo tanto, una realidad, y no es, tan solo, una continuación, o una reversión, a lo que existía en el pasado. Si bien una buena parte del comercio internacional de productos se hace dentro de una regíon,  p. ej. en la Unión Europea, o en Norteamérica (Canadá, Estados Unidos y México ),  hay ya una auténtica “economía totalmente globalizada  en lo que se refiere a los mercados financieros.”

Sin embargo,  el concepto de “globalización” será mal interpretado si se entiene solamente como un concepto económico. La Globalización, como se verá mas adelante, no es únicamente una interdependencia económica. No. Es mucho mas: Es la transformación de “tiempo” y de “espacio” , y del impacto que esto ha tenido en nuestras vidas.

Eventos distantes, lejanos, sean estos económicos o no, nos afectan directa e inmediatamente en nuestras vidas. Asimismo, decisiones que hacemos como individuos, tienen, con frecuencia, implicaciones globales. Nuestros hábitos alimenticios personales  tienen consecuencias que afectan, de una manera o de otra, a los productores de alimentos  que pueden vivir en el otro lado del planeta.

La revolución de las comunicaciones y el desarrollo de la tecnología de la información estan íntimamente ligadas con los procesos globalizadores.  Los mercados de dinero, que funcionan sin interrupción las 24 horas de todos los dias,  dependen de una fusión de tecnologías satelitales y de computación, y afectan muchos otros aspectos de las sociedades. Un mundo de comunicaciones electrónicas inmediatas, de las cuales aun las regiones mas pobres forman parte, conmociona a las instituciones locales y a los patrones de las vidas cotidianas. La influencia de la televisión, por si sola, es considerable. Muchos comentaristas coinciden, por ejemplo, que los eventos de 1989 en Europa Oriental no se habrían dado como se dieron si no hubiera existido la televisión. (La Caida del Muro de Berlín ).

¿ Está el Estado-Nación convirtiendose en una ficción – como Ohmae sugiere – y los gobiernos son ya obsoletos ?

Por supuesto que no… lo que sucede es que su forma tradicional esta viendose modificada… La Globalización  ” jala hacia afuera” del Estado – Nación en el sentido de que algunos poderes que los paises poseian han sido debilitados.  Sin embargo, la Globalización tambien ” empuja hacia abajo ” por el hecho de crear nuevas demandas y tambien nuevas posibilidades para regenerar identidades locales.

Por ejemplo: El reciente resurgimiento del nacionalismo escoces en el Reino Unido no debe ser visto como un ejemplo aislado. Es una respuesta a los mismos procesos estructurales que se están dando en otras partes, tales como los de Quebec o los de Cataluña.  Los nacionalismos locales no son inevitablemente fragmentarios. Quebec puede optar por escindirse de Canadá. así como Escocia puede elegir hacerlo del Reino Unido. Pero, tambien, pueden optar por seguir la ruta de Cataluña, permaneciendo como partes quasi autónomas de una entidad nacional mas grande, en este caso, España.

Concluyo por hoy. Esto se está poniendo cada vez mas interesante. No se pierda el próximo capítulo…

 

« Artículos anteriores Artículos siguientes»

RSS Feed