LA POLITICA EN EL PERIODO 1960- 1970.

20/noviembre/2017 Por Rafael Catalán Valdés

El  Partido Popular Socialista,  PPS,  siguió en importancia al PAN, pero la diferencia entre ambos fue grande, no solo porque ideológicamente se situó a la izquierda sino por que su fuerza electoral fue muy débil.  En 1952 el  partido presentó a su líder máximo, Vicente Lombardo Toledano como candidato a la presidencial  y los cómputos  oficiales le dieron apenas el 1.98 por ciento del voto total. El PPS surgió como un partido fundamentalmente personalista y cuya política fue la dictada por Lombardo hasta su muerte en 1968. El partido  se fundó en 1948  cuando Lombardo  había perdido  ya  su poder  dentro de la CTM;  Avila Camacho  y Alemán  se habían empeñado en imprimir un sello conservador y el antiguo radicalismo de Lombardo  les resultaba molesto.  Lombardo  consideró entonces que contaba aún con la fuerza suficiente para desafiar al PRI en el campo electoral y decidió  crear un partido opositor. Los resultados  de las elecciones  de 1952 mostraron lo ilusorio de esta suposición. Al perder la elección , Lombardo perdió también el control sobre dos pequeñas organizaciones que pensaba usar como base para formar un movimiento sindical independiente de la CTM:  La Central Única de Trabajadores  (CUT) y el Partido Obrero y Campesino Mexicano (POCM). A partir  de entonces  el PPS fue más “un Partido de Personalidades”   Desde el principio  fue minoritario, sin importancia electoral o parlamentaria  ( en las elecciones de 1958 únicamente logró una curul en la cámara de diputados ), cuyo propósito  central  fue el de permitir a un pequeño sector  de izquierda moderada  tener alguna posibilidad de negociación  frente al gobierno.  La negociación se dio en la medida en que el PPS sirvió  para dar vida al proceso electoral y aglutinar una parte de la izquierda  en un apoyo condicionado al régimen, justificándolo con una posición nacionalista  y  antiimperialista.  La colaboración del PPS  con el PRI fue aumentando hasta hacer suyo en varias ocasiones al candidato presidencial priista. Esta actitud fue justificada en función de un supuesto “FRENTE  NACIONAL ” contra las fuerzas reaccionarias,  internas y externas.

Como parte de este “Frente Nacional” el PPS  no se concretó a atacar al imperialismo y a la reacción  interna, sino también a otras organizaciones de izquierda, como el Partido Comunista Mexicano (PCM)  y el Movimiento de Liberación Nacional (MLN).

El régimen, por su parte, consolidó la posición del PPS otorgándole 10 diputados de partido en 1964  ( la mitad de los que dieron al PAN. Lombardo Toledano llegó así al Congreso, en donde fue objeto de notorias deferencias por parte de López Mateos  y de Diaz Ordaz.  A pesar de la desaparición posterior de su líder,  el partido continuó operando, pues para 1968 su existencia había sido ya institucionalizada.

La importancia de los otros dos partidos que fueron reconocidos como tales  por la Secretaría de Gobernación (EL PARM y el  PARTIDO NACIONALISTA de México fue menor aún que la del PPS.  El PNM  desapareció  tras una corta existencia  cuando las autoridades le revocaron el reconocimiento  alegando que su membrecía era inferior a los 75,000 efectivos requeridos por la ley.

El PARM surgió como  una organización de viejos militares revolucionarios y no pudo consolidar por si mismo una base electoral mínima y no pudo consolidar por si mismo una base electoral mínima y ha necesitado de los diputados del partido para tener alguna  representación. Estos dos partidos pueden situarse dentro de una corriente mas bien conservadora, particularmente  el PNM,  una agrupación  abiertamente  anticomunista, pero sin el tipo de diferencias ideológicas  marcadas que el PAN  tiene con el PRI.

Al lado de la oposición oficial con representación parlamentaria coexistió otra  que no recibió los beneficios de este reconocimiento. La agrupación  con mayor tradición  y persistencia en este caso lo fue, sin duda  el Partido Comunista Mexicano (PCM) .  En principio, formado en la segunda década de este siglo, representó  la oposición de una izquierda radical, aunque en los últimos  años del periodo surgieron otros movimientos o agrupaciones a la izquierda del PCM. Sin embargo, estos grupos, como el POCM, la Liga Marxista Leninista Espartaco  o las organizaciones trotskistas, no llegaron a constituir  una fuerza importante. El PCM, a pesar de su marginalidad  y de sus carencias de bases obreras o campesinas sustanciales, fue la agrupación  de izquierda no auspiciada por el gobierno mas importante. Su efectividad fue siempre reducida. Cuando buscó registrarse como partido político para participar  con mayor   efectividad en las campañas centrales , la Secretaría de Gobernación negó tal reconocimiento alegando que no contaba con el mínimo  de afiliados  requeridos por la ley. A pesar de ello, en 1958 el PCM  decidió presentar un candidato a la presidencia. El número de sufragios reconocidos en su favor fueron menos de diez mil. En términos generales , la influencia del PCM sobre el movimiento obrero fue poca pero significativa  en algunas ocasiones. Por ejemplo, sus organizaciones en la región lagunera o en 1959 cuando algunos de sus miembros, que tenían posiciones dentro del sindicato  ferrocarrilero, intentaron alejar al  sindicato del control oficial. Por ejemplo, sus organizaciones en la región lagunera, o en 1959 cuando algunos  de sus miembros intentaron alejar al sindicato del control oficial.  La huelga estalló, pero el movimiento fue reprimido violentamente. El sindicato fue purgado de su directiva radical y entregado a líderes  leales al régimen.

A pesar de sus posiciones revolucionarias el PCM  ha sido tolerado por el gobierno ya que, además de su relativa impotencia, en ocasiones pudo emplearlo para sus propios fines. Por ejemplo, en más de una ocasión  se le usó como chivo expiatorio, culpándole  de acciones y problemas a los que fue ajeno o en donde su participación fue mínima. En 1968, durante el gran movimiento estudiantil, el PCM vio a muchos de sus cuadros  caer en prisión desde el primer momento, a pesar de que su responsabilidad como directores nunca fue realmente  demostrada. La acusación de “provocación  comunista” a las acciones estudiantiles de 1968 sirvió para ocultar la verdadera motivación de muchas de sus quejas y justificar la dureza de la represión ante ciertos sectores de la opinión  pública.

Si bien puede afirmarse de manera general  que la oposición independiente se  formó y mantuvo en las márgenes de los grandes procesos político, en ciertas coyunturas no fue así. Estos pequeños grupos pudieron, en momentos de crisis, hacer de lado los constreñimientos que el sistema les impuso y tener cierta influencia en el proceso. Tal fue, por ejemplo, el caso del verano de 1968 cuando, como resultado inmediato de una cadena  de situaciones  circunstanciales, los estudiantes de la capital  iniciaron  el primer movimiento masivo de protesta, que culminó con la matanza de Tlaltelolco el 2 de octubre.  En la composición de los cuadros dirigentes del  movimiento de 68  tuvieron un papel muy activo las pequeñas organizaciones de izquierda que por largo tiempo habían permanecido como meros focos potenciales de  oposición . Una vez que el movimiento fue destruido, la oposición intransigente volvió  a la marginalidad.

Hasta aquí  por hoy, muy estimados lectores. Cuídense mucho y reciban un saludo muy especial de parte del autor.

 

 

LAS ESTRUCTURAS POLITICAS … 1950 – 1970

10/noviembre/2017 Por Rafael Catalán Valdés

Como puede verse, las pugnas entre los grupos obreros tan frecuentes antes de 1910,  no cesaron en nuestro periodo.  Aparte de la CNTM,  de vez en cuando pequeños núcleos  disidentes se lanzaron contra los grandes jerarcas del movimiento,  principalmente  la CTM, aunque rara vez estas pugnas trascendieron a las bases.  Hasta el fin del periodo, ninguna corriente insurgente  logró  poner en peligro el control ejercido  por los sucesores  de Lombardo Toledano, quienes en última  instancia contaron no solo  con el apoyo del Estado, sino también del sector patronal, a quien no le interesó alterar el   modus  vivendi que había establecido con las organizaciones  sindicales dominantes.

Las organizaciones obreras  que actuaron al margen del partido oficial  fueron pocas y sin importancia. El Partido Comunista continuo sin tener la fuerza necesaria para establecer una  base obrera de alguna significación.

 

LA  OPOSICIÓN

Si bien es verdad  que la lucha por el control político se dio básicamente dentro de los límites  del Partido, también lo  es que la actividad de los pequeños grupos de oposición no debe verse como enteramente  inconsecuente y superflua. La única característica general de los sectores en este periodo fue su marginalidad; los límites de su acción  estuvieron siempre fijados por los grupos en el poder: la finalidad de tales límites fue simple: perpetuar su marginalismo.  Controlada, la oposición pudo existir porque cumplió una función:  asentar la existencia de un sistema pluralista formal. Su presencia permitió mantener el ritual  electoral, aunque desprovisto en buena medida del contenido propio de todo sistema liberal democrático maduro.   El electorado mexicano no tuvo entre 1940  y 1970 la oportunidad real   de elegir entre dos o más  elites  a aquella que le habría de gobernar y mucho menos tuvo la oportunidad de escoger entre dos o más caminos de desarrollo político y social. La oposición al PRM-PRI  se puede clasificar según el origen  de sus líderes.  Por una parte aquella que se formó en corrientes disidentes de la propia coalición  dominante y que terminaron por separarse de ésta, y por la otra aquella que fue producto de núcleos políticos que sistemáticamente  permanecieron al  margen del partido oficial y del régimen.  En 1946 y en 1952, los movimientos  encabezados por Ezequiel Padilla y por Miguel  Henríquez Guzmán  surgieron  de una insatisfacción dentro del partido con la designación del candidato oficial a la presidencia. Al ver frustradas sus aspiraciones, Padilla y Enríquez  decidieron formar partidos independientes para disputar  en el campo electoral la decisión hecha en su contra por los altos círculos  gubernamentales, en espera, quizá, de escindir definitivamente al grupo dominante.  Padilla fue el candidato del Partido Democrático  Mexicano  y Henríquez Guzmán  de la Federación  de Partidos del Pueblo.  Padilla se apoyó  sobre todo en la derecha mientras Henríquez  obtuvo  el  apoyo de la izquierda con la Federación de Partidos del Pueblo.

EL PARTIDO DE ACCION NACIONAL  ( EL PAN)

El Partido de Acción Nacional fue sin duda el partido opositor  permanente  más importante del periodo  surgió en 1939 como conservador  y  contrario a la política cardenista, defensor de los intereses creados y apoyado en la doctrina  social de la Iglesia.  Su oposición tomó desde un principio un timbre marcadamente moral. Consideró  ilegítima  a la élite política  surgida de la Revolución  por haber atacado la posición de la Iglesia católica, a  la cual pertenecía la mayoría del pueblo mexicano, como por su gran corrupción.  El PAN  defendió,  asimismo, los derechos  del individuo, en particular el de la propiedad, y apoyó un capitalismo  ortodoxo en contra de uno que tenía en su seno formas híbridas  de propiedad,  como el ejido, y que permitía  una excesiva intervención estatal  en el proceso de producción y en el mercado.

El porcentaje oficial de los votos recibidos por el PAN  entre 1940 y 1970 fluctuó alrededor del 10 por ciento del total. Pero la acción  del partido en realidad no se dirigió tanto a hacerse del poder como a lograr la formación paulatina de una opinión pública capaz de minar la legitimidad del PRI.  Pero, debido a que el PAN atacó desde posiciones de derecha, no pudo explotar a fondo las mayores inconsistencias  del PRI, ya que éste último funcionó dentro  de un marco ideológico  más bien afín  a  postulados de izquierda.

Hasta aquí por hoy, respetados lectores de esta blog. A partir de  este artículo nos asomaremos a Donald Trump y a sus locuras, ya que lo que pueda pasar  en los próximos meses puede afectarnos no solo a los mexicanos  sino al resto de quienes en este planeta vivimos.

 

 

 

 

10/noviembre/2017 Por Rafael Catalán Valdés

LAS ESTRUCTURAS POLÍTICAS, 1940-1970 (2)

30/octubre/2017 Por Rafael Catalán Valdés

Nuevo-18

La  estructuración política que había dado Cárdenas al sistema político  se mantuvo casi intacta  en este periodo, salvo ligeras modificaciones.  Uno de los cambios mas importantes tuvo lugar  inmediatamente después de que el general Manuel  Avila Camacho asumió el poder: La disolución del sector militar, que junto con el campesino, el obrero y el popular formaba el Partido de la Revolución Mexicana (PRM). A los miembros del ejército que desearan continuar participando en las actividades del partido se les señaló que podrían hacerlo, poro no como parte  de una corporación, sino como individuos y dentro del sector popular. La posibilidad de una nueva  revuelta militar había concluido entonces, y la disciplina que el partido había pretendido imponer a la actuación política del ejército incorporándole a su estructura era ya innecesaria. En el decreto aparecido en el Diario Oficial el 4 de diciembre de 1945, el Presidente señaló que la participación directa del ejército en la actividad de los partidos “pone en peligro la necesaria cohesión de  los militares”,  por lo tanto éstos debían  permanecer ajenos a ella. A partir de entonces, el poder político  del ejército disminuyó notablemente ( aunque sin llegar a desaparecer )  en favor del poder ejecutivo y del partido oficial.

Una segunda modificación sustantiva en el partido en el poder tuvo lugar en 1946,  cuando el PRM  dejó de existir para convertirse en el PRI. En este cambio  el partido no modificó mucho su estructura básica,  pero si abandonó definitivamente la meta que se había propuesto en 1938:  la  creación de una democracia de los trabajadores. Siguiendo las instrucciones de Alemán, se hizo definitivamente de lado la retórica de la lucha de clases para sustituirla por una en que el tema dominante fue el de colaboración entre las mismas. Esta colaboración se presentó  no como un fín sino como un medio para conseguir un crecimiento económico acelerado dentro de un marco capitalista, un capitalismo mixto que, se dijo,  terminaría  por beneficiar a todas las clases.  Tres años antes, y como preámbulo  a esta transformación, se había creado ya la Confederación Nacional  de Organizaciones  Populares (CNOP)  para coordinar las acciones del Sector Popular, que hasta entonces lo había formado la burocracia estatal pero que cada vez se hacía mas complejo.  Pronto la CNOP habría de ocupar las posiciones clave dentro del partido, y poco a poco como representante de las demandas de los “grupos medios” logró que más y más  se diera  prioridad a sus demandas  sobre las  de los sectores  campesino y obrero. Sin abandonar la estructura sectorial  se volvió a una práctica anterior a 1938, que consistía en seleccionar a  los candidatos del partido  según criterios regionales. Aparentemente esto se hizo para debilitar la posición del sector obrero, pero ante el descontento  que tal medida creo entre sus lideres se volvió en 1950 al sistema anterior.

Formalmente,  el proceso político del México contemporáneo se desarrolló dentro del marco liberal de la constitución de 1917, la cual sufrió numerosas modificaciones, pero no sustantivas.  Se trató, pues,  de un sistema democrático  de sufragio universal, republicano y federal, en que se delegaba una enorme autoridad en el Presidente. Pero la realidad se desligó en más de un aspecto del  marco formal. El pluralismo político que precedió en  Europa y en Estados Unidos  a la creación de las instituciones liberales no surgió  aquí  en 1940  ni se le permitió  surgir después. El resultado fue que las estructuras republicanas  y federales  mantuvieron una existencia precaria. Se conservaron debido a su gran  poder legitimador,  pero desprovistas de gran parte de su contenido.

La CNC  siguió  siendo la mayor agrupación campesina  y base central del partido oficial.  Solo en  los años sesenta surgió una nueva organización  que fuera del control de Partido pretendió organizar a algunos  sectores rurales:  La Confederación  Campesina Independiente  ( CCI ).  Tras varios choques con el gobierno,  la nueva organización  se dividió y el grupo mayoritario decidió incorporarse al   partido oficial aunque manteniendo su identidad nominal. Este proceso de incorporación no era nuevo,  pues igual había ocurrido con las ligas campesinas  de los años treinta.  La independencia campesina  no resultaba funcional para el tipo de sistema político  imperante.  La (UGOCM) fue la tercera de las organizaciones campesinas y cuyo  centro de acción estuvo en el norte.

El sector obrero,  por su parte,  nunca logró  el grado de unidad  institucional  que mostró el campesino.  Siempre  hubo varios grupos,  pero la CTM mantuvo su carácter  dominante con dos y medio  millones de afiliados, según sus propias estimaciones. Al concluir el régimen de Lázaro Cárdenas,  Lombardo Toledano intentó  usar a esta central como base para la formación de un partido independiente, pero Avila Camacho se lo impidió.   Lombardo Toledano terminó por ser  expulsado mientras la CTM permaneció  dentro del partido oficial :  hacía ya tiempo que el movimiento había ya perdido su independencia. La CTM abandonó entonces el lema  heredero del cardenismo: “Por una sociedad sin clases”  y lo sustituyó por uno más ambiguo pero que justificaba  su colaboración  plena con el capital: ” por la emancipación de México”. Los líderes obreros que, con el favor  de las  ocuparon los puestos directivos tras la caída de Lombardo, no  variaron ya esta línea política.  A diferencia  de la CNC, en donde al término de cada periodo presidencial las nuevas autoridades pudieron imponer a los líderes que consideraron mas adecuados, la CTM conservó sus mismos cuadros, con la que mostró una autoridad relativa mayor.

A principios de los años cincuenta el gobierno favoreció  la formación de la Confederación  Regional de Obreros y  Campesinos (CROC ) pues en cierta medida la existencia de esta organización  podía aumentar el poder de las autoridades centrales   frente a la CTM, pero pasado el impacto  inicial, la CTM se impuso y la CROC nunca llegó a tener la fuerza suficiente  para servir de contrapeso a la influencia de aquélla. En 1957 se inició un proceso centralizador  del movimiento obrero ´bajo la iniciativa de la CTM,  que junto con sus antiguos rivales, la CROM y la CGT, más algunos sindicatos independientes como los ferrocarrileros y los mineros, constituyeron una superfederación  El bloque,  el ( Bloque de Unidad  Obrera BUO) . Se llegó a pensar de nuevo  que este  era el primer  paso en la creación  de una central obrera única, pero no fue así.  Ya los intereses creados  y, posiblemente,  los mismos  dirigentes  tampoco consideraron  conveniente dar tanta fuerza  a una central.  En 1960 se creó, con el beneplácito del Presidente, la Confederación  Nacional  de Trabajadores de México (CNTM ), que fue otra liga de sindicatos  y rival  del   BUO .  La  CNTM se formó con el Sindicato Mexicano  de Electricistas (SME,)  la Confederación Regional de Obreros y Campesinos  (CROC)  La Federación Nacional Cañera (FNC), la  Federación Revolucionaria de Obreros  Textiles (FROT)   y otros  sindicatos menores y otros más, pero siempre dentro de las filas dl PRI. Esta central no  llegó  a acumular   la fuerza necesaria  para poner en  duda la posición dominante de la CTM, pero quizás sirvió a los intereses  centralizadores   del ejecutivo, porque  impidió que la directiva  del  movimiento  obrero quedara acaparada totalmente por un solo grupo, con lo que, con lo que hubiera adquirido  una fuerza inconveniente para las autoridades

Hasta aquí por hoy, respetables  lectores de este  trabajo.  Les mando un saludo afectuoso.

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